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Enamorada de su profesión y apasionada por la música, Gabriela Perulán (42) oriunda del departamento de Tunuyán, cuenta, en una entrevista, cómo es ser una de las pocas mujeres luthiers de Argentina.

Con la voz de alguien que siente mucha pasión por lo que hace, Gabriela contó al diario que «yo no elegí a la profesión, la profesión me eligió a mi. Por cuestiones de la vida me fui a vivir a Chile, quise actualizar mi título para trabajar allí, pero surgieron algunas situaciones personales que hicieron que no pueda ejercer la profesión, entonces, busqué algo relacionado con la música .



Me parecía sumamente atractivo fabricar instrumentos musicales, entonces fue allí que comencé a buscar maestros para aprender este oficio. Decidí dedicarme a la música desde ese aspecto musical, desde la fabricación del elemento. No fue un camino fácil, porque no había muchos maestros que quisieran enseñarle a una mujer, pero hoy soy muy feliz haciendo esto»

¿Siempre quiso ser luthier?

No siempre, desde chiquita estuve relacionada con elementos musicales. Mi padre tocaba la guitarra, mi mamá el piano, mi abuelo la guitarra también,y yo, estudie música desde muy chiquita. El interés por construir no es algo que estuvo en mi interés. Surgió por situaciones de la vida, me sentí tentada, no se por que razón pero cuando me atrajo, me enamoré. Es un oficio hermoso que hace que la vida sea más sencilla .

Sabiendo que es un mundo tan masculinizado, ¿cómo es ser luthier en Argentina?

Las mujeres, en el mundo de la lutheria, no es nada sencilla. La carrera en Argentina, tiene más de 50 años de existencia y sólo se han recibido entre 3 y 5 mujeres. No fue fácil. Éstas, en algunas entrevistas contaban que las mandaban a lavar los platos, a cuidar los hijos , algo que también hacían, pero también querían construir elementos musicales.

En Chile ahora se está abriendo mas a la mujer. He conocido mujeres mexicanas que tuvieron que venir a aprender a la Argentina porque nadie le quería enseñar, conozco una mujer de Chile que se tuvo que ir a Venezuela.

La mujer se va abriendo paso a este oficio, y mas cuando sabes que es tu pasión. Somos muy poquitas, el mundo de la lutheria y la restauración está, como vos decís, muy masculinizado. Estoy formando en este mundo a mi sobrina porque quiero muchas mujeres siendo luthiers.

En el contexto que tiene la Argentina hoy en día, ¿Cómo es ser luthier en tu país?

En cualquier parte del mundo no es algo sencillo, es una tarea muy artesanal y cuasi medieval. En la Argentina de hoy es aún más difícil, los instrumentos llevan mucho trabajo manual, muchos consumos importados, se dificulta mucho el acceso a las materias primas y a las herramientas. No es fácil, en otros momentos en la Argentina hubo más desarrollo, pero en este contexto es más difícil.

¿Sigue trabajando para el exterior?

Yo comencé esta carrera fuera de Argentina. Comencé en Chile con la construcción de instrumentos latinoamericanos, que es a lo que yo me dedico, y también a la restauración, regulación y afinación de pianos. Desde que regrese a la Argentina, hace dos años, no he vuelto a trabajar afuera pero he construido instrumentos que han viajado. Es muy lindo y gratificante saber que tus instrumentos se van a viajar afuera y trascienden fronteras.

En cuanto a los instrumentos que mas le piden, ella dijo que «se encuentran los de cuerda como el charango, el ronroco que es u instrumento más nuevo que el charango y 4 venezolanos. Pero lo que hacemos cotidianamente es la restauración de pianos verticales, de pianos de cola y de algún piano rodes»

Por último, al hablar de su pasión, averiguar cuales eran sus pasos a seguir y sus sueños, a lo cual contestó que «Mi sueño es mantener el taller, que cada vez podemos construir más instrumentos, que se puedan hacer restauraciones de mucha calidad de pianos. En cuanto a lo personal, mi sueño es seguir aprendiendo, seguir viajando con este oficio, conocer a mujeres de otro lugares del mundo apasionadas por este oficio. Y ¿Como no? ¡que muchas más mujeres puedan acceder a este oficio!

Una mujer que a sus 42 años logró ser una de las únicas luthieres de Argentina, que persiguió sus sueños mas allá de cualquier adversidad, que se enfrentó a un mundo machista donde muchas veces no encajaba.. a ustedes ¿les queda alguna duda de que va a lograr sus sueños?

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