Luego de un 2025 para el olvido -en lo que a competitividad se refiere-, Franco Colapinto y Alpine dieron vuelta la página para encarar una nueva temporada con las esperanzas renovadas. Apoyados en la nueva reglamentación de la FIA, los miembros de la escudería francesa se ilusionaron con el nuevo A526, el cual tiene motor Mercedes, a diferencia del año pasado cuando usaron Renault.
El nuevo diseño del monoplaza, unido al flamante motor de origen alemán le dieron alas a las expectativas de Colapinto y Pierre Gasly tras los auspiciosos resultados durante los test de pretemporada, realizados en Barcelona. En aquella ocasión, el argentino logró ser 2° mientras que el francés alcanzó el 5° lugar.
Sin embargo, cuando todo indicaba que el año de Alpine sería diametralmente opuesto al 2025, una noticia sacudió los cimientos del equipo francés, cuando trascendió que equipos rivales habían presentado una queja contra los motores Mercedes, lo que hizo especular con un cambio de reglamentación que pondría patas para arriba a toda la F1 a escasas semanas del inicio de la competición oficial.
El debate se había originado a partir de cuestionamientos de algunos fabricantes rivales sobre parámetros internos del motor alemán, ante la sospecha de un posible margen interpretativo que derivara en una ventaja de rendimiento. En ese contexto, Audi, Honda, Ferrari y Red Bull impulsaron una revisión formal ante los órganos técnicos de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
Sin embargo, finalmente llegó la señal que Colapinto, Gasly y compañía esperaban con ansias: en el paddock trascendió que no prosperará la propuesta para que se modifique el reglamento.
Con el calendario avanzando hacia el inicio del campeonato, la posibilidad de introducir modificaciones antes de la homologación definitiva fue perdiendo fuerza. Según informó el periodista Jonathan Noble, del medio especializado The Race, las reuniones del Comité Asesor de Unidades de Potencia (PUAC) no lograron consenso para avanzar con cambios en el corto plazo, un factor determinante para frenar la iniciativa.

Además, la fecha límite para la homologación de los motores está fijada para el 1 de marzo, lo que deja un margen reducido para aplicar modificaciones profundas sin alterar procesos industriales ya en marcha. Los equipos que promovían la revisión pretendían que cualquier ajuste entrara en vigencia antes del Gran Premio de Australia, previsto para el 8 de marzo, aunque especialistas del paddock coinciden en que un eventual cambio recién podría aplicarse a partir de 2027.
De esta manera, Alpine podrá iniciar la temporada 2026 sin restricciones adicionales en el uso del motor Mercedes, un escenario que fortalece sus expectativas competitivas y las de Franco Colapinto en el arranque de la nueva etapa de la Fórmula 1.
¿Cuál es el objetivo que se planteó Alpine para 2026?
A dos días del inicio de los ensayos en Bahréin, que se desarrollarán en seis jornadas divididas en dos semanas, el director del equipo, Steve Nielsen, fijó el principal objetivo para la temporada 2026. “Quiero competir todas las semanas y, con suerte, sumar puntos. No lo logramos en 2025”, afirmó en declaraciones al sitio RacingNews365.
Nielsen reconoció que durante la última temporada el equipo tuvo actuaciones aisladas en zona de puntos, pero remarcó que con frecuencia estuvieron lejos de ese objetivo. “No es el lugar en el que debe estar este equipo, no es lo que Alpine quiere, y ninguno de nosotros desea tampoco”, señaló.
Finalmente, el director sostuvo que la meta es competir de manera regular en la parte alta de la mitad de la tabla. Si bien destacó el trabajo realizado en el desarrollo del nuevo monoplaza, aclaró que una evaluación más precisa recién podrá realizarse durante la clasificación del Gran Premio de Australia, que abrirá el calendario 2026 entre el 6 y el 8 de marzo.
