No hay dudas, Lima le sienta bien a Flamengo: con una actuación sólida, venció a Palmeiras por 1 a 0 para convertirse en el campeón de la Copa Libertadores 2025 y repitió la hazaña de hace seis ediciones, cuando se había consagrado ante River -en la primera final a partido único en la historia de la competición-. El arbitro del encuentro fue el argentino Darío Herrera.
Finalmente había llegado el día. Luego de una larga temporada, en la que varios candidatos fueron quedando en el camino, Flamengo y Palmeiras -los dos mejores equipos de Conmebol- se disputaban la Copa Libertadores 2025. Tal como sucede en el Brasileirao, el Mengao y el Verdao sacaron amplias diferencias sobre el resto y llegaron a la instancia final cabeza a cabeza.
En un duelo que se presumía parejo, fueron los dirigidos por Felipe Luis los que tomaron la iniciativa y de a poco comenzó a inclinar la cancha a su favor. Pese a tener enfrente a un rival de fuste como lo es el Palmeiras del portugués Abel Ferreira, Flamengo tenía entre ceja y ceja salir de Lima con la Copa debajo del brazo, tal como lo hiciera de manera agónica en 2019, cuando Gabigol le sacó la gloria de las manos al River de Gallardo.
Si bien el Mengao se mostraba superior, a los 30′ se dio una situación que pudo haber sido un punto de inflexión para Palmeiras, cuando el árbitro argentino Darío Herrera decidió no expulsar al chileno Erik Pulgar. El mediocampista chileno que milita en el Fla había cometido una infracción que ameritaba -cuanto menos- una revisión del VAR.
La superioridad del conjunto carioca se materializó recién a los 67′ a través de un cabezazo certero de Danilo tras un córner ejecutado por De Arrascaeta.
Acostumbrado a jugar de contragolpe, Palmeiras se encontró con un escenario que no era el que más le favorecía. Con el reloj en contra, y la falta de ideas aflorando como nunca antes en el año, el Verdao fue un cúmulo de imprecisiones e impotencia ante la férrea defensa que Flamengo planteó en los minutos finales. Si bien tuvieron alguna situación -sobre todo una clarísima en los pies de Vítor Roque-, los paulistas no podrían vulnerar el arco defendido por Agustín Rossi.
Con el pitido final, Flamengo se consagró campeón y obtuvo la cuarta Libertadores de su historia. Al contrario de lo que le sucedió a Palmeiras, el Mengao fue de menos a más y culminó la competición en el pico más alto de su rendimiento. Tal como le sucedió en 2019, el club carioca se irá del estadio Monumental de Lima con la Copa debajo del brazo.
