En una provincia marcada por la escasez hídrica, un proyecto legislativo busca dar un giro al manejo del agua de lluvia. La iniciativa propone captar, almacenar y reutilizar las precipitaciones en lugar de descartarlas rápidamente hacia acequias y desagües (como ocurre actualmente para evitar anegamientos). El objetivo es reducir la presión sobre el sistema de agua potable y aprovechar cada evento climático, por mínimo que sea.
El impulsor del proyecto, el diputado Gabriel Vilches, plantea un cambio de paradigma: “considerar el agua de lluvia como un recurso y no como un residuo” (en una provincia con apenas 220 mm de precipitaciones anuales). La propuesta no elimina el sistema de drenaje vigente, sino que lo complementa con mecanismos de captación para usos no potables como riego, limpieza o descargas sanitarias.

La iniciativa establece que el Estado deberá dar el primer paso. Todas las nuevas obras públicas deberán incorporar sistemas de recolección y almacenamiento (lo que implica rediseñar infraestructura en escuelas, hospitales y edificios administrativos, con costos iniciales aún no definidos). También alcanza a grandes desarrollos privados, que deberán instalar mecanismos para retener o reutilizar el agua (especialmente en superficies extensas que hoy agravan la escorrentía en tormentas).
Para los hogares, el proyecto propone incentivos bajo el programa “Mendoza Sustentable”. Incluye beneficios fiscales (descuentos en el Impuesto Inmobiliario) y acceso a financiamiento para instalar sistemas de captación (como tanques y filtros), buscando fomentar la adopción voluntaria en viviendas particulares.
Sin embargo, la viabilidad del plan dependerá de su implementación. La normativa prevé estrictos controles técnicos (a cargo del Departamento General de Irrigación y el EPAS) para evitar riesgos sanitarios, como la contaminación de la red potable o la proliferación de mosquitos. El desafío de fondo será equilibrar la inversión inicial con beneficios que no son inmediatos (en una provincia donde la lluvia es escasa y la urgencia hídrica es constante).
