Los recientes terremotos registrados primero en Venezuela, y pocas semanas después en Colombia, volvieron a poner sobre la mesa un interrogante: ¿está Mendoza en condiciones de hacer frente a una catástrofe de esa magnitud?
Teniendo en cuenta que la provincia se encuentra en una zona sísmica, quien fue consultado sobre ese tema fue Alfredo Cornejo. Durante una conferencia de prensa brindada este viernes, el Gobernador fue contundente en su respuesta: “Creemos estar preparados para un terremoto”.
El mandatario puso como uno de los principales factores de preparación los códigos de construcción que rigen en la provincia y destacó que las políticas vinculadas con la prevención sísmica se mantuvieron durante distintos gobiernos.
El diagnóstico de Cornejo sobre la preparación de Mendoza
Cornejo remarcó que la preparación frente a los terremotos no depende exclusivamente de una gestión. “Se ha hecho mucho, no solo por parte de mi gobierno en particular, sino porque hay códigos de construcción muy exigentes”, sostuvo.
En ese sentido, destacó que existen medidas que se fueron incorporando de manera sostenida. “Hay cosas que se han hecho como política de Estado en las últimas décadas”, agregó.
Sin embargo, el Gobernador también planteó que la verdadera capacidad de respuesta quedará expuesta ante las características del eventual movimiento. “Según el tipo de terremoto que eventualmente sucediera se pone todo a prueba”, reconoció.
Para Cornejo, el trabajo realizado en materia de prevención y construcción constituye una base importante, aunque debe continuar. “Creemos que Mendoza tiene un trabajo hecho en estos años, en varios gobiernos y períodos”, afirmó.
El último antecedente de un terremoto en Mendoza
El último terremoto registrado en la provincia fue el 26 de enero de 1985. En aquella ocasión, el movimiento telúrico tuvo una magnitud de 5,9 en la escala de Richter y dejó un saldo de seis muertos y 12.000 familias sin vivienda por el riesgo de derrumbe.
Según advierte Andrés Folguera, invsetigador y científico del Conicet, los terremotos suelen registrarse cada 30 años, aproximadamente, por lo que Argentina “hace tiempo está en una ventana de tiempo de probabilidad alta de que esto ocurra”. Dicho diagnóstico cobra mayor relevancia en provincias como Mendoza o San Juan, que se encuentran en zonas sísmicas.
