En medio del creciente escándalo por el descubrimiento de operaciones de espionaje ilegal contra políticos, jueces y periodistas, se ha revelado que entre los documentos secuestrados al agente inorgánico de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Ariel Zanchetta, se encontró información relacionada con el asesinato del fiscal Alberto Nisman.
Fuentes relacionadas con la investigación explicaron que se han identificado conexiones entre la AFI y ciertos testigos que declararon haber recibido llamadas inusuales durante el fin de semana en que ocurrió el asesinato del fiscal. Estos vínculos arrojan luz sobre el escándalo de espionaje ilegal y su relación con la muerte de Nisman.

Hasta ahora, los investigadores han examinado únicamente una computadora y un teléfono móvil de los 16 dispositivos que se encuentran bajo análisis. Además, durante el allanamiento a la residencia de Fabián Rodríguez, ex presidente de la agencia estatal de noticias Télam y actual directivo de la AFIP, se confiscaron 19 pendrives, 13 notebooks, 9 teléfonos celulares y otros dispositivos, lo que podría proporcionar más pistas sobre las actividades del espía en relación con este funcionario camporista.
Además, se ha confirmado que en la computadora incautada a Ariel Zanchetta, un ex policía federal, se encontraron 12 páginas de evidencia relacionada con la investigación de la muerte de Alberto Nisman, el fiscal que estaba a cargo de la causa AMIA.
Se ha establecido una conexión entre esta causa y la computadora de Zanchetta y la exfiscal Viviana Fein, quien investigó el hallazgo del cuerpo del fiscal. En la computadora se halló un chat de Telegram en el que Zanchetta se comunica con una cuenta identificada como “Deleted Account”, que le solicita que revise algunas “fichas” disponibles, entre las cuales figura la exfiscal Fein, así como el fallecido juez Norberto Oyarbide y el juez federal de Esquel, Sebastián Otranto, quien investigó la muerte de Santiago Maldonado.

Situación de la causa Nisman A pesar de que inicialmente se trató la muerte de Nisman como un suicidio, la justicia ha reconsiderado el caso como un homicidio.
Esta revisión surgió tras un informe de la Gendarmería Nacional en 2017 que sugirió que se trataba de un hecho violento. El informe describió la escena del crimen, indicando que dos personas estuvieron involucradas en su asesinato: una sostenía a Nisman en el suelo con su rodilla derecha y la otra le disparaba en la cabeza.
Además, los expertos examinaron las vísceras del fiscal y concluyeron que antes de su muerte, fue sedado con ketamina y sufrió golpes en la nariz.
Alberto Nisman, quien estaba a cargo de la investigación del atentado a la AMIA, fue encontrado muerto en su departamento de Puerto Madero el 17 de enero de 2015, apenas cuatro días después de presentar una denuncia contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios de su gobierno, acusándolos de encubrimiento en el caso de la voladura de la sede de la AMIA.
