La percepción sobre la situación económica sigue siendo crítica para buena parte de los argentinos. Un relevamiento de la consultora Zentrix reveló que el 50,2% de la población se considera de clase baja, mientras que el 86,1% sostiene que su salario perdió frente a la inflación, pese a la desaceleración que muestran los índices oficiales de precios.
El estudio, correspondiente al último Monitor de Opinión Pública (MOP), también muestra que apenas el 10,5% de los encuestados se identifica como parte de la clase alta, mientras que cerca de cuatro de cada diez se autoperciben como integrantes de la clase media.
La inflación sigue golpeando el bolsillo
Uno de los datos más relevantes del informe es que casi nueve de cada diez argentinos consideran que sus ingresos no lograron seguir el ritmo de la inflación. La percepción se mantiene prácticamente sin cambios respecto de los últimos meses y refleja que, para la mayoría de la población, el poder adquisitivo continúa deteriorado.
El fenómeno no distingue preferencias políticas. Entre quienes votaron al oficialismo, el 70,2% considera que su salario perdió frente a la inflación, mientras que entre los votantes de la oposición esa percepción asciende al 96,6%.
Seis de cada diez no llegan a fin de mes
La encuesta también indagó sobre la capacidad de los hogares para afrontar los gastos mensuales. El resultado fue contundente: el 61% de los consultados aseguró que el dinero le alcanza, como máximo, hasta el día 20 de cada mes.
En el otro extremo, solo el 13% afirmó que logra llegar a fin de mes y, además, ahorrar parte de sus ingresos.
Las diferencias se profundizan según la autopercepción de clase social. Entre quienes se consideran de clase alta, apenas el 11,8% dice quedarse sin dinero antes del día 20. En la clase media ese porcentaje sube al 43%, mientras que entre quienes se identifican como clase baja alcanza el 86,1%.
Crece la desconfianza sobre la inflación oficial
El relevamiento también reflejó una marcada distancia entre la percepción de los ciudadanos y las estadísticas oficiales.
Según el estudio, el 68,8% de los encuestados considera que el índice de inflación publicado por el INDEC no refleja el aumento de precios que experimenta en su vida cotidiana. Entre quienes se consideran de clase baja, ese nivel de desconfianza asciende a casi el 84%.
Además, el 55,1% cree que la situación económica todavía puede empeorar, mientras que solo el 24% considera que la etapa más difícil ya quedó atrás. La visión cambia según la identificación política: entre los votantes de Javier Milei, el 55,4% sostiene que lo peor ya pasó, mientras que entre quienes se identifican con la oposición apenas el 3,4% comparte esa mirada.
