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Se espera que a mediados del próximo año comiencen a funcionar dos centros. Así, los pacientes ya no tendrán que trasladarse a centros de otras provincias para recibir los trasplantes.

En 2020 se podrán hacer trasplantes de médula ósea (TMO) en Mendoza. Hasta el momento, los pacientes deben trasladarse a centros ubicados en otras provincias durante el tiempo que dura el proceso, que es de un mes como mínimo. Se espera que a mediados de año funcionen dos unidades, una en el Hospital Santa Isabel de Hungría y otra en el Hospital Central, según pudo saber Unidiversidad. Por año, alrededor de 50 mendocinos y mendocinas deben realizarse este tipo de trasplante.

En el país hay pocos lugares que realizan trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas, que son las encargadas de producir los componentes de la sangre. A este proceso pueden acudir personas con enfermedades hematológicas, como leucemia, mieloma múltiple o linfomas, entre otras. Un ciudadano en Mendoza que necesita realizarse este trasplante tiene que trasladarse a Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe o Neuquén, ya que la provincia no cuenta con un centro para ello. Sin embargo, esta realidad cambiará el próximo año.

A mediados de 2020 se espera que estén funcionando dos unidades: una en el Hospital Santa Isabel de Hungría, dijo a Unidiversidad Silvia Ponce, presidenta de la Fundación de Trasplante de Médula Ósea, y otra en el Hospital Central, según afirmaron desde el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes.

“Estamos muy cerca de que se concrete. La obra comenzará en enero y tardará alrededor de cuatro meses. A mitad de año, ya estaría funcionando”, comentó Ponce, que viene trabajando en la fundación conformada por pacientes, expacientes y familiares, e impulsada por la médica hematológica Graciela Salinas, hace más de un año. El mismo plazo de inauguración manejan desde la cartera de Salud para el centro público.

Esto evitará que las personas sufran desarraigo al tener que viajar a otras provincias, señaló Ponce. Es que durante todo el tiempo que dura el proceso, el paciente que se encuentra vulnerable por la situación que atraviesa debe alejarse de su hogar y de su familia si esta no puede trasladarse. “Muchas veces también pierden su trabajo, los despiden cuando se enteran de que deben hacerse el trasplante o cuando vuelven. El tiempo depende de la complejidad del caso, pero es de mínimo un mes y puede extenderse hasta seis meses. Por esto es importante que se pueda realizar en Mendoza”, sostuvo.

En la provincia, las estadísticas de Incaimen indican que entre 50 y 60 personas por año necesitan realizarse un trasplante de médula ósea, comentó Ponce, con cifras que calificó de altísimas en relación con otras provincias. En 2018 se realizaron 1116 trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas en el país, de los cuales 48 fueron hechos a pacientes mendocinos.

El proceso puede tardar varios meses desde que la persona es diagnosticada, ya que primero el paciente debe estar controlado en lo que se llama etapa de remisión, y recién ahí debe buscar un turno en algún centro del país. Al haber pocas unidades de TMO y mucha demanda, el trasplante puede demorarse.

Las obras sociales y prepagas son las que llaman a los centros para pedir un turno y una cama. Ellas deben hacerse cargo del 100 % de los gastos, pero a veces ponen obstáculos, advirtieron desde la fundación. “Intentan no cubrirlo o no pagar los pasajes del acompañante. A las personas que no tienen cobertura médica se les dificulta más”, señalaron.

Sobre por qué hasta el momento no había un proyecto para crear un centro que realice estos trasplantes de células madre, Ponce comentó: “Es por falta de decisión, porque en Mendoza hay capacidad. El lugar debe estar dentro de una unidad hospitalaria e integrado por un equipo especializado. No todos los médicos hematológicos están formados en trasplantes”.

Fuente: universidad.com.ar

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