En el marco de su discurso anual ante el Honorable Concejo Deliberante, el intendente de Tunuyán, Emir Andraos, marcó su postura con respecto a la necesidad de defender el agua y los recursos naturales, y apuntó contra la Ley de Glaciares aprobada recientemente en el Congreso de la Nación.
“El agua no se negocia y los glaciares se protegen”, sostuvo Andraos, quien remarcó que se trata de un recurso indispensable para el desarrollo económico y social. “Tunuyán es la ciudad del agua. El agua nos distingue, nos define y nos abraza. Es identidad, pero también es producción, es trabajo y desarrollo”, afirmó el jefe comunal.
En esa línea, Andraos señaló el agua es un recurso que sostiene a la economía y remarcó que “no hay vitivinicultura, ni agricultura ni turismo posible sin ese recurso que nos da vida“.
En ese sentido, intendente cuestionó la reciente aprobación de la Ley de Glaciares en el Congreso de la Nación, y criticó que la determinación de los legisladores “desplazaron” y “subestimaron” a la ciencia “dando a la política de turno la posibilidad de decidir con criterios poco claros qué hacer o no con las reservas”.
En ese contexto, calificó la situación como “muy grave y peligrosa” y planteó la necesidad de una revisión: “Sostengo la esperanza de que se revise rápidamente antes de que sea demasiado tarde”.
Durante su exposición, el jefe comunal insistió en la necesidad de un desarrollo económico compatible con el ambiente y aseguró que “no hay futuro posible si ponemos en riesgo lo indispensable. Cuidar el ambiente es cuidar nuestra forma de vivir y de producir”.
Sobre el final, Andraos subrayó que debe haber una gestión responsable a la hora de tomar decisiones de largo plazo: “Cuando haya que elegir entre un beneficio inmediato y el cuidado del agua, entre una oportunidad pasajera y la protección de nuestros glaciares, nosotros ya elegimos”, concluyó, haciendo referencia a su rechazo a la nueva normativa.
