El Gobierno Nacional oficializó la declaración de emergencia y desastre agropecuario para distintas zonas rurales de Mendoza tras las fuertes heladas y tormentas de granizo que golpearon a la producción durante la última temporada. La resolución, impulsada por el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo, busca aliviar el impacto económico que sufrieron cientos de productores mendocinos.
Entre los departamentos alcanzados aparecen los tres del Valle de Uco: Tunuyán, Tupungato y San Carlos, donde las contingencias climáticas afectaron especialmente a viñedos, frutales y distintas producciones regionales. La asistencia se dividirá según el nivel de daño sufrido en cada finca, diferenciando entre emergencia agropecuaria y desastre agropecuario.

De acuerdo con la normativa publicada en el Boletín Oficial, los establecimientos con pérdidas de entre el 50% y el 79% quedarán bajo el régimen de emergencia agropecuaria, mientras que aquellos que hayan sufrido daños iguales o superiores al 80% serán considerados en situación de desastre. Además, los beneficios tendrán vigencias distintas según si el daño fue provocado por heladas o por granizo, extendiéndose en ambos casos hasta marzo de 2027.
Para acceder a las ayudas, los productores deberán realizar el trámite correspondiente ante el Gobierno de Mendoza, que será el encargado de certificar cada caso y remitir la documentación a Nación. En el Valle de Uco, la expectativa está puesta en que estas medidas permitan amortiguar parte de las pérdidas sufridas por un sector que volvió a quedar fuertemente golpeado por el clima.
