Los celulares tal como los conocemos podrían tener los días contados. Al menos así lo considera Elon Musk, quien anticipó que entre 2030 y 2031 los smartphones tradicionales podrían quedar obsoletos como consecuencia del avance de la inteligencia artificial (IA).
El empresario planteó su pronóstico durante una participación en The Joe Rogan Experience, donde explicó cómo imagina la evolución de uno de los dispositivos tecnológicos más utilizados del mundo.
Sin embargo, la predicción no implica necesariamente que dentro de cinco años las personas dejarán de llevar un dispositivo en el bolsillo. El cambio que imagina Musk es más profundo: desaparecería el concepto actual de smartphone basado en sistemas operativos, aplicaciones y procesamiento dentro del propio equipo.
¿Cuándo quedarían obsoletos los celulares, según Elon Musk?
Musk situó la transformación alrededor de 2030 o 2031. Para entonces, considera que la relación de las personas con los dispositivos habrá cambiado radicalmente debido al desarrollo de la inteligencia artificial.
En lugar de ingresar a una pantalla y seleccionar aplicaciones diferentes para enviar un mensaje, mirar un video, buscar información o realizar cualquier otra tarea, una IA podría encargarse de interpretar directamente qué necesita el usuario y ejecutar la acción.
Así, las tradicionales pantallas repletas de íconos y aplicaciones podrían convertirse en parte del pasado.
El empresario incluso considera que los sistemas operativos tradicionales, como los que actualmente organizan el funcionamiento de los smartphones, perderían protagonismo frente a sistemas gobernados directamente por inteligencia artificial.
🇺🇸‼️ | El magnate tecnológico, Elon Musk, pronosticó que los teléfonos inteligentes quedarán obsoletos en pocos años, dando paso a dispositivos ligeros que funcionarán como simples nodos periféricos para inteligencia artificial en la nube. Según su visión, estos aparatos… pic.twitter.com/wYrCdscKOn
— NexJournal (@NexJournal) August 27, 2026
Cómo sería el dispositivo que reemplazaría al celular
El cambio imaginado por Musk tampoco estaría necesariamente relacionado con un aparato de aspecto futurista.
El dispositivo conservaría elementos conocidos, como una pantalla, sonido y conectividad inalámbrica, pero tendría una función diferente.
Musk lo describió como un “nodo periférico para la inferencia de IA con conexiones inalámbricas”.
En términos más simples, el aparato dejaría de realizar por sí mismo buena parte del procesamiento que actualmente ocurre dentro de un teléfono.
Funcionaría principalmente como una interfaz entre el usuario y sistemas de inteligencia artificial, encargándose de recibir órdenes y mostrar los resultados.
La inteligencia artificial haría el trabajo pesado
Actualmente, los celulares cuentan con procesadores cada vez más potentes para ejecutar aplicaciones, procesar imágenes, reproducir contenido y realizar numerosas operaciones de manera local.
En el modelo imaginado por Musk, buena parte de ese trabajo podría trasladarse hacia servidores remotos equipados con inteligencia artificial.
El dispositivo serviría fundamentalmente para mostrar imágenes, reproducir sonido y captar las solicitudes del usuario, mientras que la personalización y las operaciones más complejas serían realizadas fuera del equipo.
Musk incluso anticipó un escenario en el que la IA ubicada en servidores se comunicaría con la inteligencia artificial del dispositivo para generar contenidos en tiempo real a partir de las necesidades o pedidos de cada persona.
¿Desaparecerán realmente los celulares en 2030?
Por ahora, se trata de una predicción de Elon Musk sobre la evolución de la tecnología, no de una fecha confirmada para la desaparición de los teléfonos.
De hecho, el empresario no anunció que esté desarrollando actualmente un celular destinado a sustituir a los smartphones existentes. Su planteo apunta a describir cómo cree que la IA transformará estos equipos durante los próximos años.
Más que el final del aparato físico, entonces, Musk anticipa el final del celular como lo conocemos actualmente.
La pantalla podría continuar existiendo y el dispositivo seguiría acompañando al usuario, pero las aplicaciones, los menús y buena parte de los sistemas operativos actuales podrían dejar paso a una experiencia controlada directamente por inteligencia artificial.
Si la predicción se cumple, el cambio sería significativo: después de décadas en las que los teléfonos pasaron de servir principalmente para llamadas y mensajes a convertirse en pequeñas computadoras, la próxima revolución podría hacer el recorrido inverso.
El equipo físico sería más sencillo y la inteligencia quedaría principalmente fuera del dispositivo, en enormes sistemas de procesamiento capaces de responder en tiempo real a cada usuario.
Para Musk, ese escenario no pertenece a un futuro lejano: podría comenzar a convertirse en realidad entre 2030 y 2031.
