El aumento en la demanda y los desafíos en la cadena de suministro han ejercido una fuerte presión sobre los costos, lo que finalmente se traduce en un precio al consumidor que a menudo duplica o más el valor que obtiene el productor o vendedor en ferias locales. A pesar de estos aumentos, el tomate sigue siendo un ingrediente esencial en la gastronomía mendocina, apreciado por su versatilidad y su característico sabor. Además, es una valiosa fuente de nutrientes, incluyendo el licopeno, un antioxidante asociado a la salud cardiovascular.

El costo del tomate para los vendedores también ha aumentado significativamente en los últimos tiempos. Según informes de la Unión Frutihortícola Argentina, el cajón de tomate se cotiza en $13,000 esta semana, justo antes de las elecciones. Vale destacar que se trata de un producto de alta calidad y que es posible encontrar precios más bajos en el mercado. Haciendo el cálculo, esto significa que el vendedor está pagando alrededor de $722 por kilo.
El precio por kilo de tomate en Mendoza varía según el tipo y el lugar de compra:
- En una verdulería de Godoy Cruz, el tomate perita y el tomate redondo se cotizan a $800 por kilo.
- En una verdulería del Barrio Bombal, el tomate perita alcanza los $1,100 por kilo, mientras que el tomate redondo llega a los $1,200 por kilo.
- En el supermercado Coto, el precio se ubica en $1,300 y $1,310 por kilo.
- En el supermercado Vea, el tomate redondo se vende a $1,390 por kilo.
- Finalmente, en el supermercado Carrefour, tanto el tomate redondo como el tomate perita se elevan a $1,799 por kilo.

Estos incrementos en el precio del tomate han dejado a muchos consumidores ajustando sus presupuestos y planteando preguntas sobre la inflación y la volatilidad del dólar que afecta a los productos básicos como las verduras que debemos llevar a la mesa a diario.
