En una sesión clave en el Senado, se aprobó un dictamen que podría cambiar el panorama de las tarifas eléctricas en el país. La propuesta busca reducir los costos del servicio para usuarios residenciales y comerciantes en todo el territorio, estableciendo criterios tarifarios que disminuyan la brecha entre generación y precio final.
Según el proyecto, el Precio Estacional, determinado trimestralmente por la Secretaría de Energía, será influenciado por un “Factor K”. Este factor tendrá en cuenta las particularidades de los diferentes mercados eléctricos en las distintas regiones del país. Además, se establece que el “Factor K” tendrá una relación inversamente proporcional al Valor Agregado de Distribución (VAD) de cada agente distribuidor en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
El senador Edgardo Kueider de Unidad Federal, impulsor del avance de esta iniciativa, sostuvo que su aprobación era esencial para lograr el quórum necesario y llevar a cabo una sesión antes de las elecciones PASO. Sin embargo, la discusión en la comisión no estuvo exenta de tensiones. Senadores del oficialismo cuestionaron la disposición de la oposición de Juntos por el Cambio a colaborar, tanto en comisiones como en el recinto. José Mayans, líder de los senadores del Frente de Todos, acusó a Juntos por el Cambio de intentar “silenciar el Parlamento” y de carecer de voluntad para trabajar.
En respuesta, la senadora Carmen Álvarez Rivero, representante de Juntos por el Cambio de la provincia de Córdoba, defendió la necesidad de escuchar a todas las partes interesadas antes de avanzar en la discusión. Álvarez Rivero argumentó que tratar el proyecto sin la participación de actores clave como la Secretaría de Energía, las asociaciones de consumidores y las distribuidoras de energía sería irresponsable.
