Este jueves, el Senado de la Nación aprobó en general la reforma de la Ley de Glaciares impulsada por el oficialismo, en una votación que arrojó 40 votos afirmativos, 31 negativos y 1 abstención, luego de varias horas de debate atravesado por fuertes cruces entre el oficialismo y la oposición.
Minutos después de las 15, la Cámara Alta dio inicio a la discusión del proyecto, que según el oficialismo busca dinamizar inversiones mineras. El tratamiento se produjo en un clima de tensión, con legisladores opositores que acusaron que se introdujeron modificaciones al dictamen sin que el pleno contara con información detallada sobre esos cambios, lo que derivó en cuestionamientos al procedimiento parlamentario.
En el recinto se hicieron presentes la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el ministro del Interior, Diego Santilli, quienes siguieron el debate a la espera de una definición que fuera favorable al oficialismo.
Durante la discusión, la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti cuestionó los tiempos de tratamiento y el alcance de la reforma. “Pasamos de un paradigma científico a un criterio discrecional político. Eso es lo que estamos votando hoy”, sostuvo en su exposición. Además, afirmó que “no es una modificación técnica”, sino “una ley que flexibiliza estándares ambientales” y advirtió sobre el riesgo de judicialización: “Genera inseguridad jurídica donde antes había seguridad jurídica”.
El cierre del debate estuvo a cargo de la senadora Patricia Bullrich, quien defendió la iniciativa al señalar que se trata de una discusión “respecto a cómo crece, se desarrolla y se construye la riqueza en la Argentina”. En su intervención, habló de una “concepción retrógrada” que impide el crecimiento y cuestionó lo que definió como una “lógica feudalista” frente a una visión de “capitalismo desarrollado (…) Acá parece que la Argentina tiene la obligación de ser un país pobre”, expresó. Además, consideró que la discusión entre ambiente y minería es “una dicotomía que hace pobre a los argentinos”.
De este modo, tras el cierre del debate, la Cámara Alta dio luz verde a las modificaciones a la Ley de Glaciares, las cuales ahora deberán ser aprobadas en Diputados.
