Mientras millones de personas siguen con expectativa las semifinales del Mundial 2026, el torneo también vuelve a encender las alarmas sobre el crecimiento de las apuestas deportivas online. La fuerte carga emocional que genera la competencia es aprovechada por las plataformas de juego, un fenómeno que especialistas y organismos vienen señalando por su impacto, especialmente entre niños, niñas y adolescentes. Incluso figuras como Kylian Mbappé cuestionaron públicamente el uso de su imagen en campañas vinculadas a las apuestas.
Datos del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina muestran que 6 de cada 10 adolescentes están expuestos al juego online, ya sea porque apuestan directamente o porque forman parte de un entorno donde esta práctica es habitual. El informe también revela que el primer contacto suele producirse entre los 13 y los 14 años, que la participación aumenta con la edad y que los varones apuestan tres veces más que las mujeres.

El estudio también advierte sobre las consecuencias que puede generar esta actividad. El 79% de quienes realizan apuestas reconoce haber desarrollado algún grado de adicción, mientras que un 12% terminó endeudado. A esto se suman problemas como ansiedad, malestar emocional, dificultades para dormir y una caída en el rendimiento escolar entre muchos menores de edad. Además, el 83% de los apostadores utiliza billeteras virtuales como principal medio de pago, lo que facilita el acceso a estas plataformas.
Frente a este escenario, especialistas y organismos públicos insisten en la necesidad de fortalecer las acciones de prevención y concientización. Lejos de criminalizar a quienes atraviesan esta situación, el desafío pasa por promover el diálogo, detectar las señales de alerta y acompañar a las familias, aprovechando la visibilidad que genera el Mundial para poner sobre la mesa una problemática que continúa en crecimiento.
