Este domingo, el presidente Javier Milei se presentó en el Congreso para dar el discurso de apertura del 144° ciclo de sesiones ordinarias. Pasadas las 21 horas, el mandatario libertario ingresó al recinto acompañado por Martín Menem -presidente de la Cámara de Diputados- y de la vicepresidenta Victoria Villarruel -quien está al frente de la Cámara de Senadores-.
Envalentonado por sus recientes victorias en las sesiones extraordinarias, Milei salió con los tapones de punta contra la oposición, a la que tildó, entre otras cosas, de “ignorantes” y “ladrones“. En ese sentido, con un fuerte apoyo de la nueva composición del Congreso, el Presidente enumeró los logros de su gestión y arremetió una y otra vez contra el kirchnerismo, sin dejar pasar la oportunidad de acordarse de la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner. “Kukas, me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar… y a la gran mayoría le encanta verlos llorar“, arremetió Milei.
Como suele ocurrir en este tipo de discursos, el Presidente hizo un balance de su gestión, poniendo énfasis en recordar el escenario “catastrófico” en el que estaba el país cuando asumió y haciendo foco en los datos de la inflación y en materia de Seguridad, en las que ponderó “el accionar implacable de la doctora Bullrich“. En una de las frases que resonó con más fuerza al inicio de su alocución, Milei aseguró: “Dejamos de sentirnos unos perdedores. Podemos hacer a Argentina grande nuevamente“.
Sin embargo, a diferencia de otros años, el discurso estuvo lejos de estar centrado en la gestión y estuvo atravesado en las confrontaciones y chicanas a la oposición. En ese sentido, mientras enumeraba los recientes triunfos del oficialismo en el Congreso -entre los que destacó “el primer presupuesto sin déficit fiscal, libre de default, en 100 años” o la ley de inocencia fiscal- y era aplaudido por los legisladores afines, el Presidente se dirigió a la oposición y lanzó uno de los primeros dardos de la noche: “Ustedes no pueden aplaudir porque se les escapan las manos a los bolsillos ajenos“.
Uno de los momentos más emblemáticos del discurso fue cuando Milei se refirió a la reforma del Régimen Penal Juvenil. En ese pasaje del discurso, el Presidente se detuvo para abrazar a Patricia Bullrich, a quien reconoció como la gran responsable de que la medida haya sido aprobada. En ese momento, el mandatario libertario aseguró que la ley estaba obsoleta y citó a la ex ministra de Seguridad -y ahora senadora nacional-: “El que las hace las paga“.
Fue en ese momento en el que Milei aseguró que “no hay futuro posible si no se respeta la ley, la libertad y la propiedad“. Tras proferir esa frase, y en medio de un clima agitado en el recinto, el Presidente volvió a arremeter contra el kirchnerismo: “La Justicia Social es un robo, implica un trato desigual ante la ley, y está precedido de un robo. La Justicia Social es vivir del trabajo ajeno. Manga de ladrones, delincuentes… por eso tienen a la suya (Cristina Fernández de Kirchner) presa”. Además, el libertario tildó a la oposición de operadores, y recordó el caso de los audios filtrados en la causa de ANDIS, los cuales vinculan a su hermana Karina en hechos de presunto cobro de coimas, de los que aseguró que “no tienen los ‘crudos’“. En una parte de su alocución, el Presidente también mandó a “leer los libros” a la oposición y sentenció que el peronismo está “inspirado en un fascista“.
En sus cruces, también tuvo tiempo de cruzarse con Nicolás del Caño (del Partido de los Trabajadores Socialistas -PTS-), de quien dijo que “si vos fueras la representación de los trabajadores tendríamos un gran problema, porque representás al 5%“, y con Myriam Bregman (también del PTS), a quien le dijo “chilindrina troska“.
En otro pasaje del discurso, Milei destacó la reciente aprobación de la modernización laboral, la cual aseguró que reemplaza a “una ley cavernícola de hace 80 años que dejó sin ningún tipo de derecho a la mitad de los trabajadores“. Según argumentó, la nueva ley “puede ir de la mano con una economía que está siendo testigo de la mayor transformación de la historia“.
Tras agradecer a los legisladores que apoyaron las iniciativas que envió al Congreso, el Presidente aseveró que hay que “seguir defendiendo con uñas y dientes el equilibrio fiscal y la política monetaria“. Fue en ese pasaje en el que le dio un amplio espacio a “la tercera pata del crecimiento, que es la apertura comercial“. En ese momento, Milei criticó el proteccionismo promovido por gestiones anteriores. En ese sentido, el Presidente reconoció que si bien la apertura comercial permite el ingreso de “mejores productos a menor precio“, ésta podría conllevar al cierre de empresas que no puedan competir. Sin embargo, explicó que “los consumidores gastarán menos y podrán ocupar ese dinero ahorrado en comprar otras cosas, generando puestos de trabajo en otros sectores“. “Restringir el comercio es restringir la libertad“, sentenció.
El reconocimiento a Luis Petri
En un pasaje de su alocución, el Presidente se tomó tiempo de reconocer la terea de Luis Petri mientras estuvo al frente del Ministerio de Defensa. “Ya hemos iniciado un proceso sostenido de modernización histórica del instrumento militar tras décadas de postergación, a través de 24 aeronaves F-16, helicópteros de montaña y vehículos strykers, entre otros. Un sistema de defensa acorde a la amenaza del presente es el escudo que necesita la prosperidad que vamos a construir como Nación. Muchas gracias, hoy diputado Petri”.
Reformas venideras
En la segunda mitad de su discurso, Milei se encargó de dar un pantallazo de las reformas que planea hacer en la segunda etapa de su mandato. En ese sentido, dijo que “es hora de volver a abrazar la moral como política de Estado, que es lo que nos hizo grandes a finales del siglo XIX y volverá a hacernos grandes“.
Tras asegurar que el Congreso nunca tuvo “una composición tan reformista como esta“, Milei anunció que “dedicaremos este año a conformar la arquitectura que definirá a la Argentina para los próximos 50 años. Es nuestra verdadera tarea, nuestro verdadero mandato“.
En ese marco, Milei explicó que planea continuar con el proceso de desregulación, y anunció que enviará al Congreso proyectos para reformar el Código Civil y Comercial, el Código Procesal Civil y Comercial, y dio uno de los adelantos más relevantes: “Tenemos que reformar nustro esquema impositivo. Necesitamos menores impuestos, porque el sistema tributario tiene que servir al crecimiento, no al recaudador de turno”.
También detalló que planea seguir profundizando la apertura económica y los acuerdos comerciales “porque debemos sentarnos en la mesa del comercio internacional hasta ser tan relevantes que nuestros intereses no puedan ser desoídos“. Para ello, el Gobierno planea una reforma del Código Aduanero, el cual deberá adaptarse a “los nuevos desafíos“.
En ese sentido, Milei también abordó un tema que impacta de lleno en provincias como Mendoza: “Vamos a buscar remover las barreras legales que se interponen entre la sociedad y sus recursos. Vamos a construir un marco legal robusto que permita el desarrollo primario para beneficio de todos los argentinos, con cuidados pero lejos de prejuicios ambientalistas absurdos. Y me refiero a todos los recursos: a los minerales críticos -como el cobre y el litio-, a la pesca y la agricultura, a los hidrocarburos convencionales y no convencionales, a las economías regionales y al sector agropecuario“.
Además, el Presidente aseguró que “la minería se desplegará por toda la cordillera, generando miles de puestos de trabajo. Si fuésemos como Chile, la cordillera generaría un millón de puestos de trabajos productivos“. En ese punto, Milei sentenció: “Quiero argentinos produciendo, no parásitos“.

Quizás el anuncio más importante que hizo el mandatario libertario fue que -tal como había trascendido previamente- su gestión buscará reformar el sistema electoral argentino. “La política debe ser puesta nuevamente al servicio de la sociedad, por eso necesitamos reformar integralmente nuestro sistema electoral, para que los representantes sean responsables ante sus electores“, dijo Milei. En ese sentido, el Presidente explicó que “esto implica también reformar cómo se financian los partidos políticos, para brindar transparencia a las relaciones entre el empresariado y la política. Este es el camino para eliminar la influencia de las mafias y el narcotráfico en los asuntos del Estado“.
En ese sentido, Milei también apuntó contra “la promiscuidad histórica entre la política y la Justicia“. Según el Jefe de Estado, la Justicia “está trabada porque fue capturada por disputas políticas ajenas a su propósito original. Por eso presentaremos proyectos para que vuelva a ser una herramienta republicana, ágil, eficaz y por sobre todas las cosas que sea justa“. En esa dirección, el Presidente propuso impulsar en todo el país los juicios por jurados, algo que “ya han implementado varias provincias“.
Sobre el final de su discurso, Milei confirmó que “todos los meses enviaremos proyectos al Congreso”. En ese marco, el Presidente explicó que “esto constituirá el año calendario de la reforma: nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales que redestinarán la arquitectura de la nueva Argentina“. En ese sentido, el Mandatario reconoció que “algunos dirán que 90 paquetes de reformas es excesivo“, aunque defendió la postura adoptada diferenciándose de una célebre declaración de Cristina Fernández de Kirchner: “Nuestra ambición no puede ser entendida como una intentona (SIC) por acumular poder. No es y nunca será un ‘vamos por todo’. Porque precisamente la receta que necesita es una reducción del Estado lo que significa una reducción del poder del político, sea quien sea el político“.
“Lo dijimos siempre y es momento de volver a repetirlo: no le pedimos el voto a la gente para que nos dé el poder a nosotros, sino para devolverles el poder a ellos. Es la hora de convertirnos en una Nación madura“, concluyó el Presidente.
