La angustia de la familia de Nahuel Gallo atraviesa su momento más crítico. A más de un año de la detención del gendarme argentino en Venezuela, su madre, Griselda Heredia, realizó un desgarrador pedido público por la liberación de su hijo, visiblemente quebrada por el paso del tiempo y la falta de respuestas concretas.
Nahuel Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024 por el régimen venezolano, acusado de presunto espionaje y conspiración. Desde entonces, su familia denuncia una desaparición forzada y condiciones inhumanas de detención, en un contexto marcado por el hermetismo y la tensión política regional. Si bien el joven es oriundo de Catamarca, vivía en Mendoza y trabajaba en la zona de Uspallata cuando fue arrestado, lo que generó una fuerte conmoción también en la provincia.
“Imaginate criar a un hijo para que pase por algo tan horrible”, expresó Griselda entre lágrimas, al referirse a los relatos de torturas físicas y psicológicas que habrían ocurrido en el centro de detención El Rodeo I. En las últimas semanas, testimonios de exdetenidos, como el de Iván Colmenares, reforzaron estas denuncias al describir golpizas, aislamiento extremo y falta total de higiene, profundizando el dolor de la familia.

A pesar del sufrimiento, la esperanza volvió a asomar tras los recientes anuncios de excarcelaciones en Venezuela. El Gobierno argentino intensificó los reclamos diplomáticos para que Nahuel Gallo sea incluido de manera inmediata en los listados de liberación, a través de gestiones encabezadas por la Cancillería y el Ministerio de Seguridad.
“Trato de ser fuerte, pero no se puede. Son trece meses de desaparición forzada”, afirmó su madre, quien aseguró que no bajará los brazos hasta ver a su hijo de regreso en la Argentina. “Es una situación horrorosa, pero tengo la esperanza de que pronto recibamos la noticia que tanto esperamos”, agregó.
El caso de Gallo se inscribe en un conflicto diplomático más amplio entre el gobierno de Javier Milei y el chavismo. Mientras tanto, organismos de derechos humanos y autoridades nacionales siguen minuto a minuto la situación en Caracas, aguardando que el gesto de “paz unilateral” anunciado por Venezuela alcance finalmente al joven gendarme que, aunque nacido en Catamarca, había hecho de Mendoza su lugar de trabajo y vida cotidiana.
