En las últimas horas, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial el Decreto 217/2026, con el cual establecieron la postergación de la actualización del impuesto a los combustibles líquidos (ICL). Estrategia con la que buscan atrasar los efectos del aumento y que se perciban recién en mayo, más aún en el contexto internacional en el que nos encontramos.
Esta decisión surge de un escenario político internacional en el que los precios de los combustibles están aumentando sin escala por el enfrentamiento en Medio Oriente. Ante esto, el Gobierno de Milei busca que el impacto en las estaciones sea el menor posible y así también bajar las repercusiones en la inflación.
Concretamente, el Ejecutivo pospuso la suba de los impuestos sobre los combustibles y Dióxido de Carbono para que se puedan mantener un poco los valores actuales.
Y es el objetivo es “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible“, además de que es “necesario, para los productos en cuestión, volver a diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones“, informó la resolución.
De esta manera, los impuestos aumentarán en mayo, aunque se mantiene todo a la espera de que pasará entre Irán, Israel y Estados Unidos. Sobre todo con el cierre del Estrecho de Ormuz que llevó el petróleo a estar cerca de los 100 dólares por barril siendo que empezó el años cerca de los 65 dólares.
