El Gobierno nacional oficializó este martes a las nuevas autoridades del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) mediante el Decreto 684/2025, firmado por el ministro de Economía, Luis Caputo. Se trata en su mayoría de los mismos titulares que ya estaban al frente, aunque se incorporaron cambios en algunos cargos secundarios.
Los nombramientos llegan tras la anulación de disposiciones adoptadas durante la vigencia de las facultades extraordinarias otorgadas por la Ley Bases, reformas que fueron rechazadas por la Cámara de Diputados el pasado 6 de agosto y que habían dejado pendiente la confirmación de autoridades.
Quiénes estarán al frente de los organismos
- INV: seguirá encabezado por el ingeniero agrónomo Carlos Raúl Tizio Mayer, quien mantendrá la tarea de fiscalizar la calidad, autenticidad y origen de los vinos argentinos, además de impulsar su proyección internacional.
- INTA: el ingeniero agrónomo Nicolás Bronzovich continúa como presidente, acompañado por el médico veterinario Carlos Alberto Antonio Vera en la vicepresidencia. El organismo seguirá con su rol estratégico en investigación y transferencia tecnológica para la innovación agropecuaria.
- INASE: fue designado presidente el ingeniero agrónomo Martín Famulari, quien recupera la conducción de un instituto que vuelve a tener sus funciones plenas en regulación, control y certificación de semillas, luego de haber sido absorbido por la Secretaría de Agricultura.
Las designaciones se conocieron en paralelo a los Decretos 627/2025 y 628/2025, que revirtieron disposiciones anteriores y restituyeron organismos que habían sido eliminados o fusionados. Entre ellos, el Banco Nacional de Datos Genéticos, Vialidad Nacional y la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que recuperaron su estatus institucional.
De esta manera, el Gobierno busca dar continuidad a la estructura de entes clave para la producción agropecuaria, la vitivinicultura y la infraestructura, tras el revés legislativo a la Ley Bases y la necesidad de recomponer las designaciones en cada organismo.
