Mendoza se prepara para una de las intervenciones viales más ambiciosas de los últimos años. A través del decreto 140, el Ejecutivo provincial habilitó los pliegos para licitar la refuncionalización integral de la Ruta Nacional 40, específicamente en el segmento comprendido entre la calle Juan José Paso y el empalme con la Variante Palmira (Ruta 7).
La obra cuenta con un presupuesto oficial de $111.236.563.336,60. Esta cifra, además de cubrir las tareas básicas de infraestructura, contempla un margen de contingencia para variaciones de precios, blindando el proyecto ante posibles desajustes económicos durante su ejecución.
El plan de trabajo en Luján de Cuyo se ejecutará bajo un esquema de dos etapas simultáneas:
- Primer tramo: Desde Juan José Paso hasta Azcuénaga, con un tiempo de obra estimado en 24 meses.
- Segundo tramo: Desde Azcuénaga hasta la conexión con la Ruta 7, con un plazo de ejecución más breve, fijado en un año.
La clave de este anuncio radica en el financiamiento. Tras la adenda firmada en 2024 que flexibilizó el uso de los recursos del Fideicomiso por el Resarcimiento de la Promoción Industrial, Mendoza decidió volcar parte de ese capital —originalmente destinado solo a obras hídricas o energéticas— en infraestructura civil estratégica.
Debido a la magnitud de la inversión, el gasto se distribuirá en tres etapas anuales:
- 2026: $55.555 millones (inicio y mayor volumen de obra).
- 2027: $47.872 millones.
- 2028: $7.808 millones (finalización y ajustes).
Con la firma del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, el proceso de apertura de sobres es inminente. Más allá del alivio para los conductores locales, el proyecto tiene un fuerte componente geopolítico: busca agilizar el transporte de carga hacia el corredor del Mercosur, consolidando a Mendoza como un nodo logístico fundamental, al tiempo que moderniza el entorno comercial del Gran Mendoza.
