El gobierno de Javier Milei volvió a postergar la actualización del impuesto a los combustibles y extendió hasta el 1° de octubre el congelamiento de las cargas tributarias previstas por la Ley 23.966. De esta manera, el esquema que vencía este 31 de agosto continuará vigente durante septiembre.
La decisión -oficializada este lunes mediante el Decreto 829/2026, publicado en el Boletín Oficial– busca evitar que el ajuste se traslade de manera inmediata al precio de las naftas y el gasoil en todo el país.
El congelamiento alcanza tanto al impuesto sobre los combustibles líquidos como al tributo que grava al dióxido de carbono. Cabe resaltar que la actualización de estas cargas se realiza formalmente de manera trimestral y toma como referencia las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Indec.
Sin embargo, distintos ajustes que correspondían a períodos anteriores fueron postergados y se acumularon durante 2024, 2025 y la primera mitad de 2026. Cabe resaltar que es la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) el organismo encargado de determinar los montos fijos correspondientes.
La prórroga implica que durante septiembre las estaciones de servicio no incorporarán a sus precios el componente correspondiente a esta actualización impositiva. Sin embargo, esto no significa que los valores de las naftas y el gasoil queden congelados.
En este contexto, las compañías petroleras mantienen la posibilidad de modificar sus precios por otros factores, entre ellos la cotización internacional del crudo, el valor de los biocombustibles y la evolución del dólar.
