El Gobierno nacional se prepara para avanzar en una de las etapas más sensibles de la reforma laboral. A través de la Secretaría de Trabajo, convocará a sindicatos y cámaras empresarias para renegociar más de 100 convenios colectivos de trabajo que se encuentran vencidos, en un proceso que podría modificar las condiciones laborales de millones de trabajadores en todo el país.
La decisión se produce luego de la reglamentación de aspectos centrales de la Ley de Modernización Laboral, que introdujo cambios en el régimen de negociación colectiva y eliminó la denominada “ultraactividad”, un mecanismo que permitía que los convenios continuaran vigentes aun después de haber vencido formalmente.
Según trascendió, la Secretaría de Trabajo tendrá un plazo de 30 días para convocar a las partes y poner en marcha una revisión masiva de acuerdos laborales de distintas actividades económicas. El objetivo oficial es adecuar esos convenios al nuevo marco normativo y promover negociaciones más flexibles, incluso a nivel de empresa.
Qué cambios impulsa el Gobierno
La reforma laboral aprobada este año introdujo modificaciones profundas en las relaciones laborales. Entre otros puntos, habilita nuevas modalidades de negociación, modifica aspectos vinculados a indemnizaciones, jornadas laborales y aportes sindicales, además de fomentar acuerdos más específicos según cada actividad o empresa.
Dentro de ese esquema, la revisión de los convenios colectivos aparece como una pieza clave para la aplicación efectiva de la reforma. Desde el Gobierno consideran que muchos de esos acuerdos quedaron desactualizados frente a los cambios tecnológicos y productivos que atravesó el mercado laboral en las últimas décadas.
Preocupación sindical
La iniciativa ya comenzó a generar preocupación entre los gremios. Diversos sectores sindicales advierten que la renegociación masiva podría derivar en modificaciones de derechos adquiridos y en una pérdida de poder de negociación de los sindicatos.
En paralelo, la Confederación General del Trabajo (CGT) mantiene abiertos distintos frentes judiciales contra aspectos de la reforma laboral y cuestiona varios de los cambios introducidos por el Gobierno.
Mientras tanto, el Ejecutivo busca acelerar la implementación de su agenda laboral y considera que la actualización de los convenios colectivos será uno de los pasos más importantes para transformar el sistema de relaciones laborales en Argentina.
