Lo que comenzó como un incidente vial terminó por sellar el destino político de Gustavo Mauro Villegas. Este martes, el Boletín Oficial confirmó la aceptación de su renuncia al cargo de consejero del Río Atuel en el Departamento General de Irrigación, tras protagonizar un polémico episodio en General Alvear.
La salida de Villegas responde a la presión generada por su reciente conducta privada. Días atrás, el ahora exfuncionario fue interceptado en un control de tránsito donde el alcoholímetro no dejó lugar a dudas: 1,43 gramos de alcohol por litro de sangre.
Dicha cifra no solo supera el límite legal, sino que lo triplica.
Aunque Villegas había puesto su renuncia a disposición de inmediato, el proceso administrativo dentro del organismo que conduce Sergio Marinelli mostró una lentitud que despertó suspicacias en el arco político. Finalmente, la firma del gobernador en el decreto publicado puso fin a la incertidumbre.
- Estabilidad del cargo: Los consejeros de Irrigación gozan de una protección legal similar a la de los jueces, lo que dificulta una remoción directa.
- Costo social: El impacto negativo de mantener a un funcionario con un resultado de alcoholemia tan elevado aceleró la decisión del Ejecutivo.
- Vacante en el Atuel: El organismo deberá ahora reorganizar la representación de los regantes del sur mendocino tras esta baja forzada
