La edición 2026 del festival Música Clásica por los Caminos del Vino llegó a su fin con números que reflejan su crecimiento sostenido y su fuerte vínculo con el público. Durante una semana, el evento volvió a combinar música, paisajes y espacios culturales, consolidándose como uno de los clásicos de Semana Santa en Mendoza.
En total, se realizaron 55 conciertos distribuidos en distintos puntos de la provincia, con una convocatoria cercana a las 40.000 personas. La propuesta no solo recorrió los 18 departamentos mendocinos, sino que también cruzó fronteras con presentaciones en San Juan, San Luis y Chile, reafirmando su perfil regional.

Uno de los aspectos destacados volvió a ser su costado solidario. A través del canje de entradas por leche en polvo, se reunieron más de 1.300 paquetes que serán destinados al Banco de Alimentos de Mendoza, lo que se traduce en miles de desayunos para quienes más lo necesitan.
Desde la organización remarcaron el resultado positivo de esta 26ª edición, destacando tanto la respuesta del público como la calidad de las propuestas artísticas. El festival volvió a apostar por una programación amplia y federal, con conciertos en bodegas, iglesias, salas culturales y espacios naturales.
Además del nivel artístico, la edición mantuvo uno de sus sellos distintivos: acercar la música clásica a distintos escenarios y públicos, generando una experiencia que combina cultura, turismo y solidaridad.
Con este cierre, el festival reafirma su lugar dentro de la agenda cultural mendocina y deja en claro que, año a año, sigue ampliando su alcance
