Las ventas en supermercados de Mendoza continúan mostrando signos de debilidad. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), durante el primer cuatrimestre de 2026 el consumo cayó un 3,6% en términos reales respecto al mismo período de 2025 y se ubicó un 16,5% por debajo de los niveles registrados en 2023. El relevamiento, elaborado con datos del Indec, también estima que esta baja representa una pérdida de facturación cercana a los $93.928 millones a valores constantes de abril de 2026.
El estudio, basado en la actividad de las 169 sucursales de grandes cadenas relevadas en la provincia, señala que los rubros con mayores retrocesos fueron bebidas, carnes, artículos de limpieza y productos de almacén. En contraste, algunas categorías mostraron una mejora frente al año pasado, como verdulería y frutería, lácteos y panadería, aunque el informe sostiene que estos cambios responden a una mayor búsqueda de alternativas más accesibles por parte de las familias.

El CEPA vincula esta situación con la evolución del poder adquisitivo de los trabajadores registrados. Si bien los salarios exhibieron una recuperación parcial tras la fuerte caída registrada entre fines de 2023 y 2024, el organismo advierte que, utilizando una metodología alternativa para medir la inflación, los ingresos reales todavía se encuentran un 7,6% por debajo de los niveles de noviembre de 2023, lo que continúa limitando la capacidad de consumo.
Además, el informe estima que cada trabajador privado registrado habría perdido entre $930.637 y $4,1 millones en ingresos reales desde noviembre de 2023, según el índice de inflación utilizado. En conjunto, la reducción acumulada de ingresos en la provincia alcanzaría hasta $980.741 millones, mientras que las ventas en supermercados registran una merma equivalente a $401.850 millones, reflejando que el consumo masivo aún no logra recuperar los niveles previos al ajuste económico.
