En el partido bonaerense de Pilar, sobre la calle Mercedes al 1366, debería erigirse la nueva sede social y el “Museo Campeones del Mundo”, según los documentos presentados por la conducción de Claudio Tapia. Sin embargo, un segundo informe oficial, confirma lo que ya había advertido ARCA: en esa dirección solo hay terrenos baldíos y pastizales.
La dirección, que curiosamente replica el número de la sede histórica de la calle Viamonte en Capital Federal, es la piedra angular de una maniobra para mudar la jurisdicción de la AFA. Al inscribirse en la provincia de Buenos Aires, la entidad quedaría bajo la órbita de organismos bonaerenses.

Esta “mudanza registral” fue la que permitió, además, que una causa por presuntos testaferros vinculada a una mansión en Pilar se trasladara de los tribunales porteños a la justicia federal de la provincia.
El único rastro de la entidad madre del fútbol es un cartel publicitario instalado hace tres años que reza “Próximamente”. Lo irónico es que, según constataron los inspectores de la IGJ y ARCA, el cartel fue colocado en la vereda de enfrente, sobre la numeración impar, mientras que el domicilio informado corresponde a la vereda par. A pesar de estas evidencias, la defensa de la AFA, encabezada por el abogado Gregorio Dalbón, insiste en que la nomenclatura es válida por haber sido aprobada en asamblea.

La insistencia de Tapia en ratificar este domicilio ante la justicia, lo hizo nuevamente en una declaración reciente por una causa de presunta extorsión, coloca a la AFA en una situación de alta vulnerabilidad institucional.
