La pérdida de confianza es uno de los síntomas ciudadanos más evidentes expuestos por una encuesta de opinión pública de la consultora RZ. Lo más concreto es que el 77,34% de los encuestados considera que los partidos políticos representan hoy a la sociedad menos que hace veinte años.
El estudio estadístico está basado en 2202 consultas realizadas en la semana entre el viernes 26 de junio y el viernes 3 de julio en todo el país a través de dispositivos móviles.
En datos:
El 38,42% considera que Argentina necesita un liderazgo cercano a la ciudadanía y el 36,95% prioriza un liderazgo firme y con capacidad de decisión. En conjunto, más del 75% privilegia modelos de conducción basados en la proximidad social o en la autoridad política.
El 3,94% opta por un liderazgo innovador y disruptivo y el 6,40% por uno eminentemente técnico.

Más participación civil
Otro dato que llama la atención de la medición es que el 54,81% pide una mayor participación en la vida pública; opinan que el principal desafío para mejorar Argentina es incrementar la participación ciudadana. Una posible razón de esta tendencia es que más del 55% de las personas encuestadas superan los 65 años.
En tanto, el 23,60% cree que hay que fortalecer las instituciones y el 16,28% considera más importantes los acuerdos políticos.
Quienes respondieron a la encuesta de RZ pusieron en relieve las características necesarias de un gobernante “capacidad de gestión (41,87%) y la honestidad (40,39%) concentran más del 82% de las preferencias, muy por encima de la claridad discursiva (15,27%) o la capacidad para comunicar (1,97%)”.
Aunque parece una verdad de Perogrullo, pero resulta necesario subrayarlo: el 40,88% considera que el principal atributo de un dirigente consiste en representar los valores de la mayoría, mientras que el 21,67% destaca la necesidad de poseer un rumbo claro.

Para finalizar su informe, Zavi deja este dato útil para la construcción política de un candidato: El 44,3% de los encuestados considera que los dirigentes pueden comunicarse directamente con la ciudadanía sin intermediarios, porcentaje superior al 33,5% que sostiene lo contrario.
Se trata de “la transición desde un sistema de representación mediado por organizaciones partidarias hacia un ecosistema donde el liderazgo construye legitimidad mediante la comunicación directa y permanente con la ciudadanía”, concluye.
