La Justicia Federal de Mendoza investiga el secuestro de un ciudadano boliviano, de apellido Torres, que reside en Lavalle y todos los cañones en busca de un sospechoso apuntan a Leonardo “Leo” López, quien, en 2016, siendo vicepresidente de Independiente Rivadavia, llegó a estar temporalmente a cargo de club, tras la renuncia de Dardo Agost.
Un año antes, siendo secretario de B Nacional en AFA, la imagen de Leo López salió en los portales y diarios ya que realizó una grave acusación, luego de que, en la previa de las elecciones en AFA, dijo que le habían ofrecido 500 mil pesos si cambiaba su voto.

Ahora López se encuentra en una delicada situación judicial: la Fiscalía Federal 2 provincial, a cargo del fiscal Fernando Alcaraz, lleva adelante la investigación que tiene la caratula de “secuestro extorsivo” y el miércoles pasado el juez Marcelo Garnica, responsable del Juzgado Federal 3 de Mendoza, dictó el procesamiento del ex dirigente leproso, por lo que su situación está comprometida.
Según se supo, la esposa de Torres se presentó el 17 de febrero pasado para denunciar que tres noches antes su pareja había sido secuestrada en la puerta de su casa en el departamento de Lavalle.
La mujer sostuvo que estaban en su casa y aparecieron al menos tres sujetos armados y se llevaron a su esposo. La mujer dijo no conocer a los secuestradores, pero sí pudo aportar un dato de interés: iban a bordo de una Renault Kangoo.

Por otra parte, declaró que los delincuentes le dejaron un teléfono de contacto y le pidieron una importante suma de dinero. Tiempo después, la esposa de Torres recibió un audio y un video donde, se pudo reconocer la voz del secuestrado, quien gritaba porque lo golpeaban y decía que les diera el dinero.
Días más tarde se logró dar con la patente del coche y en la noche del 22 de febrero se detuvo en la vía pública a Leonardo López, luego de dejar a su pareja en el estadio Bautista Gargantini para ver un partido.
Hasta el momento el ex dirigente de La Lepra ha optado por no declarar, por lo que su versión del asunto no se conoce. Por eso resultarán de vital importancia las pericias que están en curso. En primer lugar, el auto para ver si le logra dar con algún rastro de ADN perteneciente a Torres y también están siendo analizados algunos teléfonos que el fiscal ordenó secuestrar.
