El dólar oficial incrementó su valor en el segmento mayorista, retomando la atención del mercado tras el feriado. Este movimiento se produce luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, negara públicamente la existencia de un supuesto crédito de 20.000 millones de dólares que se estaría negociando con grandes entidades bancarias estadounidenses como J.P. Morgan, Bank of America y Citigroup.
El tipo de cambio mayorista avanzó 25 pesos, ubicándose en 1.450 pesos este martes y manteniendo una distancia del 4% respecto al límite superior de la banda de flotación. Los contratos de dólar futuro reflejaron el clima de mercado con alzas generalizadas de hasta 1,6%. Las proyecciones del mercado indican que el tipo de cambio mayorista cerrará noviembre en 1.452,5 pesos y diciembre en 1.490 pesos.
Caputo calificó la información sobre el presunto préstamo como una “confusión” y aseguró que nunca se debatió un rescate de tal magnitud. Mientras tanto, la atención se mantiene sobre las reservas del Banco Central (BCRA), que continúan en terreno negativo. Esta situación se da después de que Santiago Bausilli, presidente del BCRA, declarara que la acumulación de reservas no se llevaría a cabo “a cualquier costo”.
La desmentida del Ministerio de Economía generó interrogantes, ya que contradice declaraciones previas del propio Caputo, donde no había negado explícitamente las negociaciones, y tras la confirmación que había surgido de parte de Scott Bessent. Esta inconsistencia reavivó las dudas entre los operadores durante el fin de semana.
En este contexto, el dólar blue presentó una dinámica inusual: cerró la semana previa en 1.425 pesos, cotizando por debajo del tipo de cambio oficial mayorista de 1.450 pesos. Esta brecha negativa, poco frecuente, será seguida de cerca por el mercado.
A esto se sumó la decisión del BCRA de recortar nuevamente la tasa de referencia, disminuyéndola del 22% al 20% nominal anual. Este ajuste provocó una caída en el rendimiento de instrumentos financieros de corto plazo (como cauciones y repos), incrementó la liquidez en pesos y, simultáneamente, acentuó la presión estacional sobre la demanda de dólares.
A pesar de las reiteradas afirmaciones de Caputo sobre la continuidad del esquema de bandas de flotación, los operadores del mercado no descartan completamente la posibilidad de nuevos ajustes cambiarios, aunque estos se proyectan para 2026.
