Un nuevo conflicto ambiental sacude a la provincia de Mendoza. La Fundación Ríos Sustentables denunció públicamente la alteración del curso natural del Río Tordillo, en la zona de Valle Hermoso, tras detectar movimientos de suelo y obras de desvío ejecutadas a finales de marzo de 2026.
La gravedad del hecho motivó una ofensiva legal por parte de la organización, que el pasado 6 de abril formalizó pedidos de información ambiental ante las máximas autoridades provinciales, exigiendo claridad sobre una intervención que carece de explicaciones oficiales hasta el momento.
Según la denuncia, las tareas en el lecho del río se realizaron utilizando maquinaria pesada para modificar el cauce original. Ante este escenario, la Fundación emplazó directamente a la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, y al Superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, para que den respuesta a tres interrogantes críticos:
- Autorización: ¿Existió un permiso oficial para intervenir un recurso hídrico estratégico en plena crisis hídrica?
- Impacto Ambiental: ¿Se realizó la evaluación previa que exige la Ley 5961 para evitar daños irreversibles al ecosistema de Valle Hermoso?
- Remediación: En caso de confirmarse que las obras fueron clandestinas, ¿qué plan de contingencia se ejecutará para devolver el río a su curso natural?
Desde la organización ambientalista señalaron que el cuidado del agua en Mendoza no es negociable y que la opacidad en este tipo de obras representa un peligro para la seguridad hídrica de la región.
