La Finalíssima entre Argentina y España pende de un hilo. Con la escalada en el conflicto bélico que sacude a Medio Oriente , por cuestiones (lógicas) de seguridad en Qatar decidieron suspender las actividades deportivas, lo que impactó de lleno en la organización del torneo que enfrenta a los campeones de la Copa América y de la Eurocopa, ya que el escenario elegido era el estadio Lusail, recinto que vio a la Albiceleste consagrarse campeona del mundo en 2022.
Cabe recordar que Qatar había adquirido los derechos de organización del partido, previsto para el 27 de marzo. Si bien la intención del país árabe es mantener la gestión del evento, en las negociaciones actuales con la UEFA y la CONMEBOL están analizando la posibilidad de trasladar el encuentro fuera del país si el contexto de seguridad no ofrece garantías suficientes.

En ese contexto, Europa tomó fuerza como destino probable. Entre las sedes en evaluación aparecen el mítico estadio inglés de Wembley, el Olímpico de Roma y el San Siro -ambos en Italia-, estadios con infraestructura y capacidad para albergar un partido de máxima convocatoria a pocas semanas del Copa Mundial de la FIFA 2026.
Si bien en principio habían aparecido otras alternativas, como Miami y Nueva York, éstas fueron rápidamente descartadas por cuestiones logísticas. Otras propuestas que rápidamente se desecharon fueron las de Argentina, Marruecos o el Santiago Bernabeu, en España.
Pese a que en principio tomó fuerza la posibilidad de postergar el evento, la falta de fechas en el calendario a pocos meses del Mundial hizo que se busque hasta última instancia mantener la fecha original. Jugar el partido después del mundial tampoco es opción.
De este modo, con más preguntas que respuestas, y a tan pocas semanas de la fecha pautada, se espera que este viernes hayan definiciones sobre qué va a pasar con la Finalíssima, ya que tanto el cuerpo técnico de Argentina como el de España necesitan definir su hoja de ruta.
