El Gobierno nacional prevé desembolsar más de $300.000 millones para avanzar con la construcción y puesta en funcionamiento de la Base Naval Integrada de Ushuaia, una obra estratégica para reforzar la presencia argentina en el extremo austral.
El monto será incorporado al Presupuesto 2027, que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso para su tratamiento. Según explicó el ministro de Defensa, Carlos Presti, la obra será afrontada exclusivamente con fondos nacionales y no requerirá financiamiento externo.
“Los recursos están”, sostuvo el funcionario al remarcar que la inversión se realizará dentro del esquema de equilibrio fiscal que mantiene la administración de Javier Milei.
Durante una recorrida por Ushuaia, Presti destacó que el objetivo de la gestión nacional es avanzar con una infraestructura que durante décadas quedó en el plano de los proyectos. En ese sentido, señaló que el Presidente pidió “mostrar hechos, no palabras” y acelerar el desarrollo de las capacidades vinculadas al área.
La futura instalación tendrá además una importancia estratégica por su ubicación geográfica y su vinculación con las operaciones hacia la Antártida. El canciller Pablo Quirno aclaró que se trata, en primer término, de una infraestructura argentina y financiada por el propio país.
El funcionario explicó que la eventual utilización de la base por parte de otros países para cuestiones logísticas relacionadas con sus desplazamientos hacia la Antártida constituye una instancia diferente. El proyecto, remarcó, fue concebido como una base argentina.
Una obra estratégica en el extremo austral
Presti y Quirno visitaron durante el viernes el predio donde está previsto levantar la Base Naval Integrada. Junto a especialistas y técnicos de las Fuerzas Armadas, recorrieron el terreno y analizaron las condiciones y dificultades logísticas que deberá afrontar el proyecto.
La iniciativa adquiere una relevancia particular por la ubicación de Ushuaia y por su cercanía con el área de interés estratégico del Atlántico Sur, en un contexto en el que la cuestión Malvinas continúa ocupando un lugar central en la política exterior y de defensa argentina.
De acuerdo con el cronograma previsto, la construcción quedaría terminada en 2029, tres años después de la incorporación del financiamiento al próximo presupuesto nacional.
Reunión con Melella
La agenda de los funcionarios nacionales en Tierra del Fuego también incluyó un encuentro con el gobernador Gustavo Melella y la vicegobernadora Mónica Urquiza.
La reunión se desarrolló en la sede de la Gobernación y tuvo como uno de sus principales ejes el proyecto de la Base Naval Integrada. Desde el Gobierno fueguino señalaron que Melella manifestó su predisposición a colaborar con la iniciativa.
De esta manera, el Ejecutivo nacional busca poner en marcha una obra proyectada desde hace décadas y convertirla en una infraestructura concreta para ampliar las capacidades argentinas en el extremo sur del país.
