Con un promedio mensual de $3,9 millones netos, los legisladores provinciales argentinos perciben ingresos equivalentes a 12,4 salarios mínimos. Sin embargo, las diferencias entre provincias son significativas: mientras que en Santa Fe un diputado cobra $8,5 millones por mes, en Chaco ese monto desciende a apenas $1 millón.
Este dato surge de un relevamiento realizado por Ruido —medio aliado del proyecto Reverso, coordinado por Chequeado y AFP— para la Red Federal de Periodismo e Innovación (RPI), que recopiló recibos de sueldo de legisladores de las 24 provincias.
En el ranking de las provincias con mayores ingresos legislativos, Santa Fe lidera con un salario neto mensual de $8,5 millones. Le siguen Neuquén ($6 millones) y la provincia de Buenos Aires ($5,6 millones).
En el otro extremo, los diputados chaqueños son los peor remunerados, con $1 millón al mes. Les siguen La Rioja ($1,5 millones) y Formosa ($1,8 millones).
Considerando el salario mínimo vital y móvil, fijado en $317.800 desde julio de 2025, un legislador santafesino gana casi 27 sueldos mínimos, mientras que uno de Chaco apenas supera los 3.
El informe aclara que puede haber grandes diferencias entre legisladores de una misma provincia, ya que el sueldo neto incluye diversos ítems como antigüedad, títulos académicos, zona desfavorable, y otros adicionales.
Por ejemplo, en Chaco la “dieta” básica de un diputado es de apenas $1,735 millones, mientras que la mayor parte del ingreso se justifica bajo conceptos como “gastos de representación”, que superan el millón de pesos.
En 11 provincias —entre ellas Santa Fe, Río Negro y Tierra del Fuego— se reconocen adicionales por antigüedad en la administración pública. Otras, como Chaco, Formosa y La Pampa, otorgan suplementos por títulos académicos.
Los ítems por zona desfavorable o traslados también se aplican en algunas legislaturas, como en Neuquén, Salta y Río Negro, aunque en otras se otorgan de forma más informal, como vales de combustible o fondos de bloque.
En el caso de Mendoza, en promedio, el sueldo de los legisladores asciende a $3,6 millones quedando en la mitad para abajo de la tabla.

Salario básico vs. sueldo neto
Si el ranking se hiciera en base al sueldo básico (sin descuentos ni adicionales), los legisladores mejor pagos serían los de la Ciudad de Buenos Aires ($6,9 millones), seguidos por los de la provincia de Buenos Aires ($6,6 millones) y Neuquén ($6,1 millones). En contraste, Chaco ($1.735), Santa Cruz ($282.982) y La Rioja ($658.460) encabezan el listado de los más bajos en ese concepto.
El acceso a esta información fue limitado: no se logró obtener datos salariales completos de los senadores provinciales de Catamarca, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe, ni de los diputados de Mendoza. Muchos legisladores entregaron sus recibos bajo la condición de mantener el anonimato; otros directamente se negaron.
“Falta un estándar nacional sobre cómo se definen los componentes de las dietas legislativas”, advirtió Juan Krahl, coordinador de Ciudadanía e Instituciones de Gobierno de Directorio Legislativo. Según explicó, la disparidad responde a las diferencias institucionales, económicas y culturales entre provincias.
Por su parte, Pablo Secchi, director ejecutivo de Poder Ciudadano, destacó la importancia de que estos datos sean públicos: “El acceso a la información es fundamental para la transparencia. Los legisladores deben recibir una buena remuneración por su función, pero en el marco del contexto económico del país”.
Un informe previo de Ruido y Poder Ciudadano reveló que casi nueve de cada diez legislaturas provinciales ocultan datos clave sobre contrataciones de personal y manejo de fondos.
Con elecciones legislativas programadas para este año en varias provincias, el debate sobre los sueldos de quienes representan a la ciudadanía cobra aún más relevancia.
