Las pérdidas de agua potable son una de las quejas más frecuentes y Aysam anunció una medida concreta para atacar el problema de raíz. La empresa estatal presentó un plan inédito que permite detectar fugas subterráneas sin romper caños ni cortar el servicio. La iniciativa comenzó a probarse en el barrio Palmares y podría extenderse a toda el área metropolitana si da buenos resultados.
El procedimiento, financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) con una inversión de más de 110 millones de pesos, utiliza una tecnología poco habitual en el país: la inyección de gas helio en los acueductos. Este gas noble, incoloro, inodoro e inerte, permite identificar con exactitud dónde hay filtraciones gracias a un escáner que detecta el punto de fuga por la densidad del gas que emerge del subsuelo.

“Es una técnica que se usa en Chile, y esta es la primera vez que se aplica en Argentina”, explicó el presidente de Aysam, Humberto Mingorance, quien además aclaró que el helio no afecta la potabilidad del agua ni requiere suspender el suministro mientras se trabaja.
La prueba piloto se desarrollará durante diez días en un tramo de 10 kilómetros del sistema en Palmares, una zona que, según Aysam, presenta fugas difíciles de detectar debido a la composición pedregosa del suelo. Para captar las filtraciones, se realizan pequeñas perforaciones cada 50 centímetros, incluso sobre hormigón, asfalto o baldosas, y luego se introduce el escáner que confirma el punto exacto del escape.
“Si los resultados son positivos, se ampliará el contrato y se cubrirán muchos más kilómetros de red para minimizar las pérdidas ocultas”, adelantó Mingorance. Por ahora, la empresa evalúa la eficacia del sistema y sus posibilidades de expansión.
