Reclaman un cambio en el modelo prestacional para poder cobrar un valor superior al que paga actualmente PAMI. En las últimas horas, los traumatólogos de Mendoza, como adelantó Diario NDI el martes, dejaron de atender a los afiliados a esa obra social.
Rodolfo Torres, coordinador médico de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de la Provincia de Mendoza (ACLISA), explicó en Radio Mitre Mendoza que el conflicto es grave y que los profesionales renunciaron de forma conjunta en todas las clínicas. Entre los centros afectados se encuentran la Clínica Luján, Santa Isabel de Hungría, Hospital Español, Hospital Privado y Clínica Santa María.
“Todas las clínicas que atienden PAMI hoy están siendo rehenes de esta medida intempestiva. Los afiliados no están recibiendo prestaciones médicas, ni de consulta, ni de cirugía programada, y en muchos casos incluso están en riesgo las urgencias”, advirtió Torres.
El médico aclaró que, pese al conflicto, las clínicas continúan resolviendo los casos de urgencia, aunque la situación se está volviendo cada vez más crítica y podría derivar en un problema de salud pública.

Los traumatólogos exigen cobrar por práctica médica en lugar de un pago mensual, como funcionaba hasta ahora, y reclaman valores muy por encima de los actuales. “Hay prácticas que llegan hasta un 300% más de lo que paga PAMI”, afirmó Torres, quien advirtió que ese aumento es inviable en el contexto económico actual.
Además, aclaró que las clínicas no son responsables del valor que paga la obra social: “Nosotros somos intermediarios, no financiadores. Pero el más perjudicado por esta medida es el paciente, en una especialidad crítica y a una edad crítica”.
En cuanto a la atención pública, Torres recordó que el sistema de salud es una obligación indelegable del Estado y que los hospitales provinciales pueden colaborar, aunque el objetivo es no derivar pacientes y resolver los casos lo antes posible.
El corte de atención comenzó el 1° de abril. Las clínicas están intentando abrir canales de diálogo con los profesionales, pero no han tenido respuesta. “Estamos insistiendo, porque es la única forma de que se entienda que el sistema debe ser sustentable”, concluyó.
