La investigación por el asesinato de Norma Carleti, ocurrido en marzo de 2018 en Tunuyán, está a punto de llegar a su desenlace definitivo. En las últimas semanas, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso presentado por Kevin Yair Guerrero, uno de los condenados por el crimen, y el camino judicial para revertir su condena quedó prácticamente cerrado.
Norma Carleti fue asesinada con 55 puñaladas en su vivienda del Valle de Uco, una noche de marzo que marcó a toda la provincia. El crimen, rodeado de tensiones por una disputa económica tras un divorcio conflictivo, derivó en un juicio por jurado sin precedentes. Cuatro personas fueron encontradas culpables: su expareja, el exlegislador Leonardo Hisa (66), como instigador, y tres miembros de la familia Guerrero —padre e hijos— como intermediarios y autores materiales del homicidio.
Tres de ellos recibieron condenas a prisión perpetua: Leonardo Hisa, Juan Carlos Guerrero (55) como partícipe primario, y su hijo Kevin Yair Guerrero (28) como autor material. En tanto, Alexis Ezequiel Guerrero (33) recibió una condena de 5 años como partícipe secundario y ya se encuentra en libertad.
La Fiscalía demostró que Hisa contrató a Guerrero padre, con quien tenía vínculos laborales, para concretar el crimen a cambio de dinero. El objetivo: acallar un conflicto legal por la división de bienes tras la separación. Si bien Leonardo Hisa siempre negó su participación en el hecho, un jurado popular lo declaró culpable, en uno de los fallos más resonantes en la historia judicial de Mendoza.
Desde la sentencia, los acusados impulsaron distintos recursos de apelación, todos rechazados por la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, la última vez a fines de 2022. Como última maniobra, recurrieron a la Corte nacional, que acaba de rechazar el pedido de Kevin Guerrero, el autor material del homicidio.
Aún resta la resolución de los pedidos presentados por su padre y por Leonardo Hisa, aunque todo indica que el máximo tribunal del país tomaría la misma decisión. Si eso ocurre, las condenas quedarán firmes y la causa se dará por cerrada, después de años de dilaciones y complicaciones.
El crimen de Norma Carleti estremeció a Tunuyán y puso en debate los vínculos entre poder, justicia y violencia de género. Aunque Hisa cumple su pena en prisión domiciliaria por problemas de salud, la Justicia lo considera el cerebro del crimen..
