El mercado de créditos hipotecarios en Mendoza mostró una recuperación marcada durante 2025, con 2.112 nuevos deudores registrados (según datos del Banco Central y el INDEC), lo que ubicó a la provincia en el quinto puesto a nivel nacional. El salto es contundente: implica un crecimiento interanual del 478,6% respecto a 2024, cuando apenas se habían contabilizado 365 casos.
A nivel país, el año cerró con más de 44 mil préstamos otorgados (uno de los mejores registros desde 2004), aunque todavía lejos de los niveles históricos alcanzados en 2017 y 2018 (impulsados por los créditos UVA). Esto confirma una reactivación, pero aún insuficiente para hablar de un boom inmobiliario sostenido.

Más allá del volumen total, el acceso real al crédito sigue siendo limitado. Mendoza alcanzó 13 deudores cada 10.000 adultos (un indicador clave para medir la penetración del sistema), quedando por detrás de distritos como CABA o provincias del sur. Esto evidencia que el crecimiento existe, pero no llega de manera masiva a la población.
Desde el sector inmobiliario, coinciden en que el repunte tuvo un impulso inicial en 2024 (por tasas más competitivas y mayor oferta de líneas crediticias), pero que el escenario cambió en los meses siguientes (con bancos endureciendo condiciones y subiendo tasas). “Con sueldos estancados o bajos es muy difícil afrontar un crédito hipotecario”, advirtió el referente del sector, marcando uno de los principales límites actuales.
En este contexto, los especialistas señalan que el futuro del crédito dependerá de variables clave como la baja de tasas, la recuperación del poder adquisitivo y la estabilidad inflacionaria (factores que podrían consolidar el acceso al financiamiento). Mientras tanto, el sistema sigue mostrando una recuperación parcial, con avances concretos pero lejos de resolver el problema de fondo: el acceso a la vivienda propia.
