La sífilis en embarazadas aumentó un 11% en Argentina durante 2025, según el último Boletín Epidemiológico Nacional publicado por el Ministerio de Salud de la Nación. El dato, que equivale a más de 9.900 casos notificados en lo que va del año, encendió las alertas por su impacto en la salud materna e infantil.
El informe muestra que el promedio registrado entre 2020 y 2024 rondaba los 8.200 casos, por lo que el salto actual marca una tendencia preocupante. El riesgo no solo recae sobre las mujeres gestantes, sino también sobre los bebés, que pueden contraer la enfermedad durante el embarazo o el parto.
La sífilis congénita —aquella que afecta al recién nacido— también se mantiene como un desafío sanitario: en 2025 se confirmaron 827 casos, apenas por debajo de los años anteriores. Aunque las cifras parecen moderadas, los especialistas insisten en que la detección temprana y los controles prenatales son claves para evitar la transmisión vertical.

El fenómeno no se limita al ámbito materno. En la población general, los casos de sífilis crecieron un 68% respecto al promedio de los últimos cinco años, lo que confirma una expansión sostenida de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en todo el país.
El boletín detalla además que otras ITS también registraron aumentos, como la gonorrea, con un alza del 12%, y las infecciones por Mycoplasma hominis, que subieron un 33%. En contraste, los casos de clamidia y tricomoniasis mostraron leves descensos.
Para los expertos, el repunte responde a varios factores combinados, siendo el menor uso del preservativo uno de los más determinantes. Entre 2014 y 2024, la distribución gratuita de profilácticos cayó de 10,4 millones a apenas 4,8 millones, según datos del Presupuesto Abierto.
