La investigación que Estados Unidos -a través del Departamento de Justicia y el FBI– lleva adelante sobre las operaciones financieras de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) sumó un nuevo capítulo con la toma de testimonios y el análisis de movimientos millonarios realizados a través del sistema bancario estadounidense. El objetivo es determinar si parte de esas operaciones podría configurar delitos de lavado de activos o fraude bancario.
Uno de los avances más relevantes fue la declaración del empresario Guillermo Tofoni, quien impulsó la denuncia que dio origen al expediente. Según trascendió, el empresario prestó testimonio durante unas tres horas mediante videoconferencia ante fiscales federales y agentes del FBI radicados en Washington y Miami.
Su participación no solo aportó información a la investigación, sino que también permitió a la Justicia estadounidense acceder a documentación bancaria que hasta entonces permanecía bajo reserva.
Cuál es la empresa analizada y qué movimientos están bajo la lupa
Uno de los principales ejes de la investigación apunta a TourProdEnter LLC, una sociedad vinculada al productor teatral Javier Faroni y a Erica Gillette, que desde fines de 2021 habría actuado como agente de cobro de los contratos internacionales de la AFA.
De acuerdo con la documentación analizada por los investigadores, esa firma administró al menos 260 millones de dólares provenientes de acuerdos comerciales suscriptos con distintas compañías, entre ellas Adidas, por unos 60 millones de dólares, y Warner, por otros 40 millones.
Los fondos habrían circulado a través de cuentas abiertas en cinco entidades financieras de Estados Unidos: Citibank, Synovus, Bank of America, JP Morgan y PNC Bank.
Dentro de ese circuito financiero, los investigadores detectaron aproximadamente 57 millones de dólares distribuidos entre distintas sociedades y beneficiarios cuya justificación económica continúa bajo análisis. Entre los destinatarios de esas transferencias aparecerían empresas vinculadas al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, y personas de su entorno familiar.
La investigación preliminar está a cargo de los fiscales federales Patrick Gushue, Christopher Ting y Michael Berger, especializados en temas vinculados a lavado de dinero e integridad del sistema financiero.
En paralelo, los investigadores evalúan la posibilidad de convocar a exfuncionarios del Gobierno argentino que podrían haber tenido acceso a información relacionada con los controles sobre las operaciones analizadas.
Según la información conocida hasta el momento, si bien autoridades argentinas habían compartido datos con organismos estadounidenses durante 2024, la investigación tomó impulso tras la aparición de nuevas revelaciones periodísticas sobre la estructura societaria utilizada para administrar esos fondos.
La postura de la AFA
Mientras la investigación continúa en la etapa de recolección de pruebas y testimonios, la conducción de la AFA rechazó las sospechas y remarcó que el expediente no implica una imputación formal.
La posición del organismo fue expresada por su representante en América del Norte, Tomás Regalado, y por el abogado Mariano Lizardo, quienes durante un foro realizado en Miami reclamaron que se respete el principio de presunción de inocencia y remarcaron que las medidas impulsadas por el Departamento de Justicia forman parte de una investigación preliminar.
Por el momento, las autoridades estadounidenses continúan reuniendo documentación y testimonios para determinar si existen elementos suficientes que justifiquen la apertura de una causa penal.
