La percepción de los argentinos sobre su situación económica volvió a deteriorarse durante agosto. Casi seis de cada diez personas consideran que su economía está empeorando y, dentro de ese grupo, una amplia mayoría asegura que ya siente las consecuencias directamente en su vida cotidiana.
Así lo reveló una encuesta realizada por el consultor político Jorge Giacobbe, que ubicó la evaluación negativa en el 58,9% de los consultados. El dato representa un incremento respecto de mediciones anteriores y vuelve a poner el foco sobre la situación del bolsillo de las familias.
Del total de encuestados, el 48,9% respondió que la economía “está empeorando” y que personalmente está sufriendo ese deterioro. Otro 9,5% también consideró que la situación económica va en retroceso, aunque aseguró que todavía no siente un impacto directo.
Además, un 5,3% considera que la economía se encuentra estancada. Al sumar ese porcentaje con quienes observan un empeoramiento, alrededor del 64% de los consultados no percibe actualmente una mejora económica.
La percepción negativa ganó terreno
El resultado muestra un deterioro respecto de las mediciones realizadas entre finales de mayo y comienzos de julio, cuando la mirada pesimista se ubicaba alrededor del 54%.
En contrapartida, el 35,8% mantiene una evaluación positiva. Dentro de ese grupo, un 28,5% considera que la economía está mejorando y asegura sentirlo personalmente, mientras que otro 7,3% cree que existe una recuperación, aunque todavía no se refleja en su situación particular.
Los resultados se conocen en momentos en que otras encuestas también advierten sobre el deterioro de las expectativas económicas. Un relevamiento de Opina Argentina difundido semanas atrás indicó que el 60% cree que su situación personal empeorará durante los próximos meses, mientras que casi la mitad afirmó tener dificultades para llegar a fin de mes.
Qué opinan sobre el plan económico de Javier Milei
La encuesta de Giacobbe también consultó sobre la evaluación del programa económico del Gobierno de Javier Milei.
En ese punto, el 47,8% consideró que el plan económico está equivocado y que el esfuerzo realizado por la sociedad no está dando los resultados esperados.
En cambio, un 22,4% sostuvo que es necesario mantener el rumbo actual con la expectativa de estar mejor en el futuro, mientras que un 16,8% consideró que el ajuste no es tan significativo y evaluó positivamente la dirección económica.
Otro 3,6% manifestó que el ajuste tiene sentido, aunque planteó dudas sobre cuánto tiempo puede soportarlo la sociedad. Finalmente, el 8,7% aseguró no comprender el programa económico y expresó incertidumbre sobre sus posibles resultados.
Los números muestran así una creciente distancia entre las expectativas de recuperación y la percepción cotidiana de los hogares, en un escenario donde los ingresos, el empleo y la capacidad de consumo ganan peso entre las principales preocupaciones económicas.
