Luego de semanas de silencio, el gobernador, Alfredo Cornejo, habló sobre la polémica renuncia del exsubsecretario de Justicia, Marcelo D’Agostino, quien fue denunciado por abuso sexual y violencia de género. El mandatario provincial aprovechó un acto oficial en Godoy Cruz para bajarle el tono político al escándalo.
Al ser consultado sobre el caso, Cornejo fue tajante y buscó encuadrar el tema estrictamente en el plano judicial y privado:
“¿Qué pasó? Que fue denunciado y renunció, y se está sometiendo a la Justicia. No veo nada especial. Es una denuncia grave, entonces tiene que afrontar esa situación. Es una denuncia derivada de una relación personal, o sea que no afecta en lo más mínimo la función de la Subsecretaría de Justicia”, según señaló diario MDZ.
Con estas palabras, el jefe del Ejecutivo mendocino tomó distancia de la investigación que pesa sobre D’Agostino, funcionario clave en la estructura judicial de la provincia desde el inicio de la primera gestión de Cornejo en 2015, asegurando que para el Gobierno es un “hecho superado” y que el destino de la causa penal está exclusivamente en manos de los tribunales.
Para apagar el incendio y garantizar la continuidad de la gestión, Cornejo apeló a un peso pesado del radicalismo mendocino: Juan Carlos Jaliff. El histórico dirigente tuvo que interrumpir su retiro de la actividad pública para ponerse al frente de la Subsecretaría de Justicia.
Las claves de la denuncia
La crisis institucional estalló el pasado 10 de abril, día en que se oficializó la dimisión de D’Agostino de forma simultánea a la presentación de una grave denuncia penal en su contra. La presentación judicial, realizada por su expareja, incluye cargos de extrema gravedad:
- Abuso sexual con acceso carnal.
- Lesiones leves y graves reiteradas.
- Coacción y amenazas coactivas reiteradas.
- Violencia de género en múltiples modalidades.
