Racing Club de Avellaneda perdió con Flamengo de Brasil por 1 a 0 en un encuentro correspondiente a la semifinal de ida de la Copa Libertadores de América 2025, el cual se disputó este miércoles en el estadio Maracaná, y que contó con el arbitraje del venezolano Jesús Valenzuela.
La Academia, de irregular andar en el plano doméstico, salió a jugar en Brasil con el cuchillo entre los dientes. Tal como suele suceder desde la llegada de Gustavo Costas a la dirección técnica, el equipo de Avellaneda volvió a disputar un partido internacional con una energía distinta a la que suele mostrar en el torneo local.
Apoyado por su localía y por su notable jerarquía, el Mengao intentó de entrada llevarse puesto al aquipo argentino. Sin embargo, con el correr de los minutos, los blanquicelestes lograron salir del asedio y -por momentos- jugarle de igual a igual a una de las grandes potencias del continente.
Ya en el complemento, el Fla retomó el protagonismo absoluto del partido e hizo figura a Cambeses: el arquero, recientemente convocado a la Selección argentina, tuvo que intervenir una y otra vez para sostener a la Academia, que en el segundo tiempo fue superada por los cariocas.
El banco plagado de estrellas con el que cuenta Flamengo hizo la diferencia. Con jugadores de talla mundial que ingresaban en reemplazo de los titulares, el Mengao tomó un segundo aire en el partido y empujó a Racing contra el arco de Cambeses.
La primera alerta roja se dio con un cabezazo de Samuel Lino que se coló por encima de la humanidad del arquero argentino, que nada podía hacer. Sin embargo, el destino (y el VAR) le haría un guiño al equipo de Costas: el ex jugador del Atlético de Madrid estaba apenas adelantado, por lo que el gol fue anulado.
Y cuando el partido se encaminaba a un empate que dejaba bien parado a Racing de cara a la revancha en Avellaneda, llegó el baldazo de agua fría. A falta de escasos minutos para el final, el colombiano Carrascal -ex River- filtró un gran pase para Bruno Henrique, que perdió el mano a mano ante un -otra vez- gigante Cambeses. Sin embargo, la fortuna quiso que el rebote le quede a Carrascal que remató desviado. Fue en ese momento en el que la suerte le fue esquiva a Racing, ya que la pelota -que se iba afuera- rebotó en Marcos Rojo y terminó convirtiéndose en el 1 a 0 con el que terminaría el partido.
Ahora, la Academia deberá dar vuelta la serie en el Cilindro de Avellaneda si quiere volver a jugar una final de Copa Libertadores. El partido decisivo se disputará el próximo miércoles.
