Autoridades del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV) confirmaron que el volcán Planchón-Peteroa no presenta emanación de cenizas, a pesar de mantenerse en alerta técnica amarilla por un aumento de su actividad sísmica. La información fue brindada por el director del OAVV, Sebastián García, en diálogo con medios andinos, con el objetivo de llevar tranquilidad a la población del sur mendocino.
El sistema volcánico, ubicado en la frontera entre Malargüe y la región chilena del Maule, es uno de los más monitoreados de la zona. “¿Esto indica que el volcán va a hacer erupción mañana? Queremos descartar eso en su totalidad”, afirmó García, en un intento de despejar temores tras la declaración de alerta amarilla, emitida en conjunto con organismos del país vecino.
El especialista explicó que la sismicidad registrada es imperceptible para la población, pero detectada por equipos de alta precisión que permiten una vigilancia constante y detallada del comportamiento interno del volcán. Este tipo de monitoreo es esencial para anticiparse a posibles cambios, aunque actualmente no se ha registrado actividad superficial.

Las cuatro cámaras instaladas en tiempo real no muestran emisión de cenizas ni columnas volcánicas, lo que descarta —por el momento— cualquier impacto en zonas aledañas. “Todos los reportes se emiten para informar y no para alarmar a las comunidades cercanas”, insistió el director del organismo, dependiente del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR).
García también destacó que este tipo de situaciones ayudan a concientizar sobre la presencia de fenómenos volcánicos y sísmicos en el territorio argentino, especialmente en regiones como Mendoza, donde la convivencia con sistemas volcánicos activos es una realidad geológica.
Actualmente, Argentina cuenta con 38 volcanes considerados activos, muchos de los cuales comparten línea fronteriza con Chile. Este panorama ha motivado la creación de una red de vigilancia binacional que permite intercambiar información clave en tiempo real.
Aunque la alerta amarilla se mantiene como medida preventiva, las autoridades insisten en que no hay riesgo inmediato, y que la vigilancia continuará sin interrupciones para garantizar una pronta respuesta ante cualquier modificación del comportamiento volcánico.
