La alianza electoral entre el oficialismo mendocino y el oficialismo nacional se reeditará en las elecciones del año que viene. “El acuerdo está cerrado para 2027”, fue el mensaje que surgió del Ejecutivo.
Esta frase concluyente -que ya había sido planteada por Alfredo Cornejo como anhelo tiempo atrás- fue comunicada después de la cumbre que el gobernador mantuvo el martes en Buenos Aires con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

“El Jefe” también aseguró, según las fuentes locales, que la Casa Rosada cuidará en materia electoral a sus aliados provinciales, sin meterse en la construcción política de los gobiernos que comulgan con la Nación.
La reunión del martes, que se hizo luego de un evento donde el gobernador ratificó su respaldo al Gobierno nacional, incluyó a otro de los gobernadores aliados, Rogelio Frigerio de Entre Ríos, así como al ministro del Interior Diego Santilli y el asesor y armador de Karina Milei, Lule Menem.
De confirmarse un acuerdo de largo alcance entre Milei y Cornejo, el primer efecto debería ser que haya armonía plena entre los bloques de la Legislatura que se referencian en estos dos dirigentes. Juntos, se acreditaron en los comicios de octubre 17 bancas de las 24 que estaban en juego en Diputados y 14 de las 19 que se renuevan en el Senado.
Su conductor a nivel provincial, el diputado nacional Facundo Correa Llano, anticipó hace tiempo que sus dirigidos no se unirán a Cambia Mendoza, sino que funcionarán por separado. Eso sí, el lujanino garantizó que los libertarios puros harán “sinergia” con Cambia Mendoza.
A este grupo hay que sumar a los seguidores de Luis Petri, que en su mayoría son radicales. Entre las dos cámaras, la tropa de Petri tiene entre 10 y 11 integrantes.
