Con una amplia convocatoria en toda la provincia, las escuelas mendocinas finalizaron las actividades del Mes de la Lectura en Voz Alta, una propuesta que durante abril impulsó encuentros, proyectos y experiencias para fortalecer el hábito lector.
La iniciativa involucró a estudiantes de todos los niveles, junto a docentes, familias y referentes de la comunidad, quienes participaron activamente en distintas acciones orientadas a promover la lectura como herramienta fundamental para el aprendizaje.

Enmarcado en fechas clave del calendario literario, como el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil y el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, el programa buscó consolidar la lectura en voz alta como una práctica cotidiana dentro y fuera del aula.
Desde la Dirección General de Escuelas destacaron que esta modalidad favorece el desarrollo de la conciencia fonológica, mejora la fluidez lectora y fortalece la comprensión, además de generar vínculos entre estudiantes y docentes a partir del intercambio de textos y experiencias.
Además, la lectura en voz alta permite que los estudiantes accedan a contenidos que aún no pueden abordar de manera autónoma, ampliando su vocabulario y estimulando habilidades cognitivas y emocionales.
