La postal de autos argentinos cruzando la cordillera para llenar baúles parece haber perdido intensidad. Entre el 1 de enero y el 7 de febrero de 2026 viajaron a Chile 411 mil argentinos, un 24% menos que en el mismo período del año pasado, según datos difundidos por la Secretaría de Turismo. La tendencia, en realidad, ya se insinuaba hacia fines de 2025.
En el país vecino el impacto se siente en las cajas registradoras. Un informe del canal chileno Canal 13 recogió testimonios de comerciantes que hablan de una merma marcada en la presencia argentina. Algunos estiman que la baja ronda entre el 30% y el 40%, una caída que ya no pasa desapercibida.
Un viaje que dejó de ser negocio
En el comercio trasandino apuntan directamente al tipo de cambio. El encarecimiento relativo del peso argentino frente al chileno redujo el atractivo de cruzar la frontera solo para comprar. A eso se suma un combo de costos —combustible, peajes, alojamiento— que achica el margen de ahorro.
Pero no es el único factor. En Argentina creció la oferta de productos importados y, en algunos rubros, los precios locales dejaron de estar tan lejos de los chilenos. Además, apareció un competidor silencioso: plataformas de comercio electrónico como Shein y Temu, que ofrecen precios muy bajos y entrega directa, sin necesidad de viajar.

Lo que muestran los números en Argentina
Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ayudan a completar el cuadro. En diciembre de 2025, las ventas en shoppings crecieron 16,1% interanual a precios corrientes, pero cayeron 2,4% en términos reales, lo que indica que el consumo todavía no despega con fuerza si se descuenta la inflación.
Sin embargo, el acumulado anual mostró una leve mejora real del 3,4%, un dato que sugiere cierta estabilización.
Hay un punto clave: indumentaria, calzado y marroquinería concentran el 43,6% de las ventas en shoppings argentinos, y justamente esos rubros eran el principal imán de los tours de compras a Chile. Si esa demanda empieza a canalizarse puertas adentro, el impacto en el comercio chileno se vuelve inevitable.
En el segmento de electrodomésticos y artículos para el hogar, el panorama es más moderado. Durante el cuarto trimestre de 2025, las ventas totales bajaron 1,7% interanual. No obstante, las operaciones en locales físicos crecieron 2,1%, mientras que el canal online se desplomó 15,2%, lo que marca un cambio en la dinámica de compra.
Con menos argentinos cruzando la cordillera y un consumo interno que intenta recomponerse sin euforia, el mapa comercial de la región empieza a reconfigurarse. Chile lo siente primero, pero el fenómeno refleja algo más profundo: el tour de compras ya no es el atajo seguro al ahorro que supo ser.
