Lo que comenzó como un hecho delictivo menor terminó destrabando una investigación compleja. Un hombre de 34 años fue detenido tras intentar robar un vehículo en Maipú y, a partir de un análisis genético posterior, quedó vinculado a dos graves hechos de abuso sexual ocurridos en 2025 en Rodeo del Medio (Maipú), que hasta ese momento no tenían autor identificado.
El primer ataque ocurrió el 8 de marzo, cuando una joven de 26 años fue interceptada al descender de un colectivo en carril Serpa (Rodeo del Medio). Bajo amenazas con un arma blanca, fue llevada a un descampado donde sufrió un abuso prolongado. El agresor también le robó pertenencias y escapó. Meses después, el 7 de agosto, se registró un hecho de características similares en calle Necochea (misma localidad), lo que permitió a los investigadores establecer un patrón común.
En ambos casos, las pericias lograron obtener material genético que fue incorporado a la base de datos forense. Aunque inicialmente no hubo coincidencias, el cotejo entre ambos ataques confirmó que se trataba del mismo agresor (según el Laboratorio Genético). Sin embargo, la identidad del sospechoso seguía siendo un misterio.
El avance decisivo llegó tras la detención de dos personas por tentativa de robo de una camioneta (en agosto de ese mismo año). Como parte del procedimiento judicial, se les extrajo ADN y uno de los perfiles coincidió con las muestras de los abusos sexuales, lo que permitió identificar al principal sospechoso. Se trataba de Juan Sebastián Barreto (oriundo de Santiago del Estero), quien ya había recuperado la libertad al momento del hallazgo.
Finalmente, el hombre fue detenido en su provincia natal y trasladado a Mendoza, donde quedó imputado por delitos graves (entre ellos abuso sexual agravado y robo). La Justicia dictó prisión preventiva mientras avanza la causa y no descartan nuevos elementos en la investigación. El acusado enfrenta una posible condena de entre 8 y 50 años de cárcel (según la calificación penal vigente).
