El Gobierno de Mendoza destinará USD 786.959 del Fondo de Resarcimiento por los daños de la Promoción Industrial a dos proyectos de infraestructura turística en Rivadavia. Los recursos serán utilizados para intervenir la histórica Bodega Gargantini y convertir la Casa Duffau en un Centro Tradicionalista.
El convenio fue firmado por el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, y el intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur. También participaron funcionarios provinciales y del Ente Mendoza Turismo (EMETUR).

La mayor parte de los fondos, USD 451.389, será destinada a la Bodega Gargantini. El proyecto contempla la creación de un Centro de Interpretación, un espacio de coworking y diferentes propuestas vinculadas al enoturismo, con el objetivo de recuperar el patrimonio histórico y productivo del predio.
Los restantes USD 335.570 serán utilizados para intervenir la Casa Duffau, que será transformada en un Centro Tradicionalista. La iniciativa contempla la incorporación de gastronomía típica, patrimonio territorial y tecnología para desarrollar experiencias inmersivas destinadas tanto a turistas como a vecinos.
El contraste con el destino original del Fondo
La utilización de estos recursos para infraestructura turística municipal vuelve a poner sobre la mesa qué tipo de obras se consideran prioritarias para utilizar el Fondo del Resarcimiento. El Gobierno provincial ha sostenido desde el comienzo de su implementación que se trata de recursos destinados a generar infraestructura con impacto económico y social y bajo un esquema de recupero.
De hecho, al presentar proyectos financiados por este fondo, el gobernador Alfredo Cornejo afirmó que los USD 1.023 millones obtenidos como resarcimiento se decidieron utilizar “para invertirlos en infraestructura que quede y que sea para todos”. También remarcó que, a diferencia de otros fondos utilizados históricamente, la actual administración optó por destinarlos a infraestructura básica, con impacto social y mecanismos de repago.
Entre las obras financiadas o previstas aparecen intervenciones de una escala y finalidad muy diferentes a las anunciadas ahora en Rivadavia: la reconstrucción de rutas estratégicas, ampliaciones del Acceso Sur, infraestructura energética, sistemas de riego, acueductos y obras de agua y saneamiento. Por ejemplo, la Provincia define a la reconstrucción de la Ruta Nacional 143 como un corredor fundamental para el transporte de cargas, el turismo y la conectividad del Sur, mientras que la ampliación del Acceso Sur fue presentada como estratégica para el desarrollo productivo y logístico.
Incluso el decreto que regula el fideicomiso establece que los fondos deben aplicarse exclusivamente al financiamiento de “obras de infraestructura necesarias para el desarrollo provincial” y sus accesorios. Así, a meses del inicio del calendario electoral, el anuncio parece apuntar más al votante del este que al desarrollo productivo que pueda tener la obra.
En ese marco, los casi USD 800.000 asignados a dos proyectos de carácter fundamentalmente turístico y patrimonial en Rivadavia plantean un cambio en la escala y el tipo de infraestructura que se financia con estos recursos.
Un fondo que debe ser devuelto
El dinero tampoco será entregado como un aporte no reintegrable. De acuerdo con el convenio, la Municipalidad de Rivadavia deberá devolver el 100% de los fondos en un plazo de diez años, mediante 40 cuotas trimestrales calculadas en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA). El recupero comenzará seis meses después de la recepción provisoria de las obras.
Así, Rivadavia se suma a los municipios que acceden a esta línea de financiamiento para proyectos turísticos. La discusión que queda abierta es si la recuperación de esos recursos y el eventual impacto turístico de las intervenciones alcanzan para equiparar estas obras con el criterio de infraestructura estratégica y de alto impacto social y productivo que el propio Gobierno fijó para el uso de los fondos.
