Con la nueva ley de Arbolado Público, que fue aprobada en Diputados por 33 votos a favor y 9 en contra, se propone una reestructuración del sistema de gestión del bosque urbano, con eje en la descentralización hacia los municipios y la incorporación del policultivo como estrategia ambiental.
El proyecto, que ya contaba con media sanción del Senado, modifica artículos clave de la normativa vigente y busca adaptar el manejo del arbolado a los desafíos climáticos actuales. Entre los principales cambios, se ratifica la jurisdicción exclusiva de los municipios sobre los árboles ubicados en calles, rutas y plazas de dominio municipal. En ese marco, los intendentes deberán presentar cada cuatro años un Plan de Manejo Integral del Arbolado, acompañado de informes anuales que den cuenta de su ejecución.
Uno de los ejes técnicos más relevantes es la incorporación progresiva del policultivo, una práctica que promueve la diversidad de especies para evitar pérdidas masivas ante plagas, como ocurrió históricamente con los olmos en la provincia. Además, la normativa prioriza criterios de eficiencia hídrica y poda mínima, incentivando la plantación de ejemplares de menor tamaño que permitan optimizar la sombra y reducir la generación de residuos.
La Subsecretaría de Ambiente será el organismo rector, a través de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque. Desde allí se coordinarán políticas de integración regional, programas de educación ambiental y acciones de articulación con sectores productivos para el cuidado del arbolado. Asimismo, la ley introduce modificaciones en la Ley Orgánica de Municipalidades, al establecer que los concejos deliberantes no podrán cambiar nombres históricos o definidos por ley en calles o espacios públicos sin autorización legislativa.

Los trámites suelen ser muy burocráticos y lentos, sobre todo en los departamentos más alejados. Los intendentes son los que reciben los reclamos de los vecinos y la paciencia se agota. En ese sentido, el intendente de Tunuyán, Emir Andraos, estaba de acuerdo con los cambios, aunque marcó el tema de los recursos.
“Yo creo que los municipios están preparados, porque generalmente hay un ingeniero agrónomo en el municipio que tome la responsabilidad de diseñar, planificar y generar un plan de arbolado. Se hizo mal, muchos municipios lo han hecho desordenadamente, y eso tiene costos. Hoy en el recambio ,hay toda una planificación, un estudio, nosotros lo estamos haciendo con un ingeniero agrónomo que trabaja con nosotros”, dijo en tiempos de Vendimia cuando el proyecto tenía media sanción en el Senado.
En ese sentido, consideró que “se demora el proceso de derrame, el proceso de erradicación de los árboles porque hay una una situación donde el vecino solicita la aparición del Estado. El Estado municipal se tiene que dar vuelta y pedirle autorización a recursos naturales, y eso demora un montón. No tiene agilidad, y a veces no es bueno ni es eficiente”, ni hay territorio tampoco de recursos para poder llevar a cabo”.
“Me parece perfecto que los municipios tengan esa autonomía y puedan decidir en función de de qué tipo de árboles y cómo los quieren diseñar para el futuro. Debería ir acompañado de recursos también, porque algunos intendentes plantean el alto costo que implica sacar algunos árboles. El costo lo tenemos asumido los municipios históricamente. Lo único que ha hecho recurso es decir sí o no a la erradicación generalmente, o a una poda importante. Pero lo cierto es que los costos de la erradicación los han asumido siempre, por lo menos en caso de Tunuyán, los hemos asumido nosotros”
Alejandro Morillas, intendente de San Carlos, remarcó que “estamos haciendo un censo general de todo el departamento, junto con dos terciarios que hay en San Carlos, justamente para tener una noción bien acabada de cómo están los ejemplares”.
“Me parece que los municipios tendrían que manejar el tema, por supuesto, acomodando y viendo las necesidades que tenemos cada uno, pero al fin y al cabo siempre recae sobre el intendente y sobre la gestión del momento esa responsabilidad”.
“Yo creo que el Gobierno puede tener una cuota de decisión. Pero que se agilice el trámite. Ahí está, justamente. Por eso te digo que en un diálogo, justamente buscando que el municipio no esté atado de manos ante cualquier acción que tengamos que ver con el arbolado“, cerró.
