Los tradicionales tours de compras hacia Chile atraviesan su momento más crítico en años. Las empresas de transporte aseguran que la demanda cayó en picada y los boletos vendidos se redujeron un 50% en apenas treinta días, pasando de unos 1.000 a solo 500 mensuales. A los factores económicos que ya venían golpeando al sector, ahora se sumó un hecho que terminó de agravar el panorama: un asalto violento a un micro mendocino en plena ruta chilena, que dejó a sus 60 ocupantes sin sus pertenencias y a los dos choferes gravemente heridos.
Carlos Castro, organizador de estos viajes, detalló que la caída ya era evidente incluso antes del robo: “Antes hacíamos de dos a tres salidas semanales y ahora apenas una. La baja es del 50% o quizá un poco más”, aseguró. El principal motivo, explicó, es que el tipo de cambio dejó de ser favorable, afectando directamente el atractivo de viajar a Santiago a comprar ropa, electrónica o productos de supermercado.
Actualmente, 1.000 pesos chilenos equivalen a 1.500 pesos argentinos, una relación que pulverizó el margen de ahorro que hasta hace unos meses motivaba a miles de mendocinos a cruzar la cordillera. Según Castro, “si una persona va con menos de 200.000 pesos, ya no le conviene”. A esto se suma el costo del tour, que ronda los 60.000 pesos e incluye un refrigerio y visitas a Estación Central y Quilicura, dos de las zonas más concurridas por quienes realizan compras en Santiago.

Pero la crisis no es solo económica. En la madrugada del jueves, un micro de la empresa “La Torre Viajes” fue víctima de un asalto con modalidad comando en la Ruta 5, a la altura de la Cuesta de Chacabuco. Los delincuentes aprovecharon una maniobra engañosa: un auto se puso a la par del micro y simuló tener una rueda pinchada. Cuando el conductor redujo la velocidad, cuatro vehículos cerraron el paso y una banda armada ejecutó el robo con extrema violencia.
Los pasajeros fueron despojados de dinero y celulares, pero los choferes fueron quienes se llevaron la peor parte: fueron brutalmente golpeados y permanecen internados. Los asaltantes escaparon llevándose incluso las llaves del colectivo para impedir que continuara su trayecto.
Mientras tanto, el dueño de la empresa, Franco Pivatto, emprendió viaje a Chile para asistir a los conductores, aportar documentación y entregar un nuevo juego de llaves que permita traer el micro de regreso a Mendoza.
